Proponen regular a vendedores ambulantes en Los Ángeles

Arranca un plan en el gobierno angelino para legalizar a los comerciantes de las aceras
Proponen regular a vendedores ambulantes en Los Ángeles
Como muchos, este vendedor callejero ubicado en cercanías del Parque MacArthur en Los Ángeles espera poder trabajar sin ser perseguido.
Foto: Ciro César / La Opinión

En doce años, Elvira Jumique y su esposo César han recibido más de seis multas por vender antojitos guatemaltecos en la vía pública.

“La última fue de $350 dólares”, dice acongojada Elvira Jumique. “Cuando nos cae la policía me siento destrozada. Se llevan todo, comida, sillas, hielera. Nos dejan sin dinero, sin venta”, comenta esta inmigrante cuya familia de cuatro hijos ha vivido de las ventas ambulantes de comida.

A Caridad Vázquez no la han multado pero la Policía le ha llegado sorpresivamente muchas veces, y la ha dejado sin el pozole, las gorditas y, quesadillas que desde la madrugada prepara para vender en las banquetas de Boyle Heights los fines de semana.

“Cuando eso pasa me siento imposibilitada, sin fuerzas. Mis hijas me preguntan, mamá qué va a pasar y les digo mañana será otro día. Y cuando ellas no me ven, me pongo a llorar y le pido a Dios que me dé fuerzas”, platica.

De su trabajo no solo vive ella sino sus tres hijas, que le ayudan en el negocio y recientemente contrató a una muchacha como empleada.

Elvira Jumique y Caridad Vázquez llegaron a las escalinatas del edificio de la ciudad de Los Ángeles para apoyar una medida de los concejales José Huízar y Curren Price que legalizaría la venta de comida en las banquetas.

“La ciudad ganaría porque al haber un sistema de reglas, se garantizaría que la comida que se vende en las calles sea saludable”, explicó Huízar.

Dijo que las reglas garantizarían que estos no representarán una competencia desleal para los negocios establecidos.

Ciudades como Nueva York, Houston y Chicago tienen sistemas en vigor para regular cómo los vendedores pueden vender comida en las aceras.

María Cabildo, presidenta de la East LA Community Corporation dijo que para que esta legislación se haga realidad van a tener que cooperar todos. “La última vez que se trató de hacer fue hace 20 años y hubo mucha oposición de los negocios. Los Ángeles es una ciudad muy diferente”, indicó.

No hay números exactos de cuántos vendedores ambulantes hay en la ciudad, pero en el condado se estima que son alrededor de 10 mil, muchos de ellos sin papeles para trabajar y que se han visto obligados a recurrir al ambulantaje, ante la imposibilidad de encontrar un trabajo establecido.

Pero el proceso para buscar la legalización no es corto. Primero se debe presentar el proyecto y luego se espera realizar un estudio que podría estar listo en unos 90 días.

En tres o cuatro meses, la medida se vota en el Concejo, en donde se necesitan por lo menos ocho votos para que pase. De aprobarse, la legalización entraría en vigor en un año, aproximadamente y los vendedores pagarían dos permisos, uno al Departamento de Salud y otro a la Ciudad de Los Ángeles, este último por $500 ó 600 dólares al año.