Discusión: ¿quién es el mejor mánager?

A quemarropa cualquiera contesta: el mejor es el campeón. Hummm, a veces no. Y en el beisbol menos.

Muchas veces, de hecho, el Mánager del Año no es el gran protagonista de la postemporada.

El voto de los periodistas se cierra el último día del calendario regular. Lo que pase en octubre no cuenta para nada.

Por eso gana respeto la calidad de la elección que se anuncia hoy y en la que compiten con argumentos distintos varios nombres, todos sí merecedores al galardón.

Y, por fin ¿cuál es el mejor? El mejor es el que hace más con menos. No tiene sentido darle el premio a un hombre que tiene las manos llenas de soluciones para los problemas que se le presentan en el camino.

Ese es el criterio, recordemos que Joe Torre cuando fundó su legendaria dinastía de tres triunfos seguidos (1998-1999 y 2000) solo en una de las tres obtuvo el galardón.

Gana el que hace más con menos. El año pasado ganó en la Americana, Bob Melvin, con Oakland y en la Nacional Davey Johnson con Washington, y ninguno de los dos estuvo en las portadas de octubre, pero fueron los mejores.

Este año la discusión se circunscribe a tres nombres en la Liga Americana: John Farrell de Medias Rojas, Terry Francona de Indios y el incombustible Bob Melvin de Atléticos.

Y EL GANADOR ES…. John Farrel, sin duda. Y para usted y para mí, qué bueno que esta vez coincide el mejor con el campeón.

Farrell gana en su primer año como mánager de Medias Rojas con un equipo que recibió hecho pedazos después del tsunami que resultó ser el paso de Bobby Valentine por Boston.

Farrell, que llegaba de Toronto, pero que había trabajado antes con la organización sabìa qué hacer y lo hizo todo.

Primero recuperó la moral de un equipo que había perdido 93 juegos y bajo su mando tuvieron (97-65) que fue el mejor de su liga.

Luego supo combinar la mezcla de veteranos, llenos de mañas y de sabiduría, como el “Papi” Ortiz, Dustin Pedroia y Jacoby Ellsbury, para sumarlos a los jóvenes como Will Middlebrooks y Xander Bogaerts y construir un grupo comprometido que fue el mejor a través de todo el año y luego pareció obvio que ganara la Serie Mundial.

Algo clave en estos años: Farrell lo hizo sin romper la cuenta bancaria de los dueños, porque muchos de los millones de su carga laboral (Adrián González, Carl Crawford y Josh Beckett) están en Dodgers y a Boston no llegaron pesos pesados millonarios porque se cubrieron con jugadores de perfil medio como Mike Napoli, Shane Victorino y Jake Peavy. Rescató a John Lackey y a Clay Buchholz; y descubrió a Jonny Gomes, Koji Uehara, Junichi Tazawa, Middlebrooks y Bogaerts.

Por eso el mánager del año debe ser John Farrel aunque para mi equipo yo llevaría a Bob Melvin, de Atléticos, que con 58 millones de presupuesto hace un equipo feroz que da batalla y brilla en cada parque de pelota.

EN LA NACIONAL… Aquí es más fácil. Porque lo que hizo Clint Hurdle al frente de los Piratas de Pittsburgh en la División Este fue impresionante. Tuvo (94-68). Con un presupuesto de 76 millones, la tercera parte de lo que gastó Dodgers, este equipo ganó respeto y rompió una racha de dos décadas ¡veinte años! con numeros negativos año con año.

Los Piratas gastando poco pelearon con equipos millonarios y llegaron a recordar al equipo mítico de los años del gran Roberto Clemente. Los otros dos nombres son Don Mattingly de Dodgers, que tuvieron una gran segunda mitad y nada más; y el tercero es Fredi González el mandón de Bravos que con mucho dinero y un gran roster dominó el Este del viejo circuito, pero que, aunque sea el único latino en la brega, no lo merece más que Hurdle.

Luego la seguimos.

Jairo.giraldo@laopinion.com