Por las víctimas de la guerra

Activista luchó por 10 años para llevar a juicio a Efraín Ríos Montt
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Por las víctimas de la guerra
El activista Anselmo Roldán dijo que fue histórico el juicío a Efraín Ríos Montt acusado de delitos de lesa humanidad.
Foto: La Opinión - Marvelia Alpízar

Aunque la sentencia contra Efraín Ríos Montt fue anulada diez días después del juicio en mayo de este año, Anselmo Roldán considera que se hizo historia en Guatemala al juzgar a un militar de alto rango por delitos contra la humanidad y genocidio en ese país.

“Nunca en la historia, en un país como Guatemala, se había realizado un juicio por genocidio. Estábamos haciendo historia en Latinoamérica porque un general con tanto poder estaba siendo juzgado en su propio país”, dijo Roldán. “Lo más importante para nosotros es que queríamos sentar un precedente para Guatemala para que el pasado no vuelva a repetirse, porque ese pasado nos ha dejado huellas y esas huellas nunca se pueden borrar”, añadió.

Roldán es el fundador de la Asociación para la Justicia y la Reconciliación (AJR), que durante más de 10 años luchó por llevar a juicio a los responsables de las matanzas ocurridas entre 1982 y 1983. Recientemente visitó Los Ángeles para dar a conocer los detalles del proceso para llevar a juicio a Ríos Montt.

El ex presidente guatemalteco entre marzo de 1982 y agosto de 1983, fue condenado este año a 30 años de prisión por crímenes contra la humanidad y a 50 años por genocidio.

Sin embargo, la sentencia fue anulada bajo el alegato que todos los procedimientos realizados en la fase de sentencia deben repetirse. El nuevo juicio, que estaba previsto para comenzar en marzo de 2014, no se reanudará hasta el 5 de enero de 2015.

El pasado 22 de octubre, cinco de los siete magistrados de la Corte de Constitucionalidad votaron a favor de la petición de amparo de Ríos Montt bajo el decreto 8-86, que otorga amnistía a los combatientes de la guerra civil. Aunque hasta ahora no se ha resuelto la aplicación de la misma, ese sería un factor que decidiría si se le lleva a juicio de nuevo en el 2015.

“La amnistía no es para los crímenes. Solamente es para los delitos políticos. Y ellos son criminales”, dijo Roldán, quien no cree que ese recurso tenga éxito. “Ese no es una argumento válido”, añadió.

Como muchos guatemaltecos durante el conflicto civil que buscaron refugio en otros lugares, Roldán estuvo en México por más de once años, después de perder a una parte de su familia en la masacre de Cuarto Pueblo, ocurrida el 14 de marzo de 1982. A su regreso a Guatemala decidió trabajar en la búsqueda de justicia para aquellos que habían muerto durante el conflicto y sus familiares sobrevivientes. Así nació AJR.

La organización creció hasta incluir 22 comunidades que habían sufrido masacres durante el conflicto armado.

“Decidimos hacer una demanda por genocidio a los altos mandos militares que habían gobernado en esa época, entre los años 1982 y 1983”, dijo Roldán, quien resaltó que al final, por ser varias las comunidades afectadas, decidieron enfocar su trabajo en la comunidad del área Ixil “porque allí fue donde más se encontraron las evidencias para poder comenzar”.

La visita de Roldán forma parte de una gira que realiza por varias ciudades de Estados Unidos para informar sobre la labor de su organización y buscar apoyo para la causa en la que han estado involucrados para obtener justicia.

Aunque la AJR recibe el apoyo de la Red de Solidaridad con la Gente de Guatemala (NISGUA) y otras organizaciones sin fines de lucro, están pidiendo apoyo logístico y respaldo internacional para continuar con los planes de llevar a juicio a otros militares que participaron en las masacres.

“Es importante unirnos en busca de la justicia porque es el pilar fundamental para la democracia. Un país sin justicia es un país sin paz”, dijo Roldán, refiriéndose a los futuros planes de la organización. “En Guatemala se dice que hay democracia pero si no funciona la justicia, esa democracia es incompleta”, añadió.

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