Acusado de desviar avión a Cuba se declara no culpable

William Potts se entregó a las autoridades en Miami la semana pasada, después de pasar 13 años en cárceles de la isla por el hecho reportado en 1984
Acusado de desviar avión a Cuba se declara no culpable
William Potts con su esposa Aime Quesada la semana pasada en La Habana, Cuba.
Foto: Archivo

Miami – El ciudadano estadounidense William Potts, acusado de secuestrar en 1984 un avión de pasajeros y desviarlo a Cuba, se declaró hoy no culpable ante un tribunal de Miami.

Potts, que regresó a la ciudad la semana pasada para entregarse a las autoridades después de pasar 13 años en cárceles cubanas, afronta una condena que podría ir desde los 20 años hasta la cadena perpetua, en el caso de ser declarado culpable.

Acompañado por su abogado de oficio, Paul Korchin, el acusado compareció ante el juez y pidió que le sean reconocidos los 13 años que pasó en prisión en la isla, según informaron medios locales.

Otro caso en Nueva Jersey

La sesión tuvo que posponerse hasta la semana próxima tras conocerse que Pots tiene pendiente también otro posible delito por un robo a mano armada en Nueva Jersey en 1984, el mismo año en que secuestró el avión.

La fiscalía se opone a la libertad bajo fianza para el estadounidense por considerar que es “un peligro” para la comunidad y existe “riesgo de fuga”.

Potts, de 56 años, está acusado de piratería aérea por desviar un avión de la aerolínea Piedmont hacia La Habana cuando el aparato se aproximaba a su destino en Miami.

Los documentos de la acusación plantean que Potts “amenazó con hacer volar el aparato y disparar contra los pasajeros si el avión aterrizaba en Miami”.

Tras la amenazas vertidas, el piloto de la aeronave decidió volar a la capital cubana, donde las autoridades de la isla entraron en el avión y salieron escoltando al estadounidense, que fue arrestado y condenado a 13 años de cárcel.

Una vez cumplida la pena y después de trabajar durante años como agricultor, decidió regresar a Estados Unidos.

Antes de salir de Cuba, Pott dijo la semana pasada a la cadena CBS News que su intención es cerrar el caso y espera convencer a las autoridades estadounidenses para que tomen en cuenta los 13 años que pasó en las cárceles cubanas.

“Mi posición es que soy un hombre libre. Yo pagué mi condena, pero ellos pueden tener otro concepto. Ellos están tomando control de mí y yo estaré bajo su autoridad”, argumentó.