Imagen llega a Los Ángeles

La estatua de bronce será colocada en el Parque MacArthur

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El artista salvadoreño Joaquín Serrano pone los últimos toques a la estatua de Monseñor Romero antes de que sea enviada a Los Ángeles
Foto: Suministrada

Monseñor Oscar Arnulfo Romero, venerado por millones de personas y considerado por muchos como el símbolo de unión con los pobres durante la guerra civil en El Salvador, pronto tendrá un espacio permanente en Los Ángeles.

Una estatua de bronce le rendirá tributo al religioso en una plaza que llevará su nombre dentro del parque MacArthur.

El proyecto tomó más de 10 años. Pero más allá de encontrar el espacio y conseguir el permiso de la ciudad para su construcción, estaba la tarea de encontrar al artista que crearía el monumento. Esa obra le fue encomendada al artista salvadoreño Joaquín Serrano.

“Tenían años buscando a alguien que conociera y apreciara la grandeza de Monseñor”, relata Serrano. “Por eso me recomendaron – porque conocí personalmente a Monseñor”.

En su taller en San Salvador, Serrano, de 68 años, se ha esmerado por crear una imagen que capte la esencia del religioso.

“Cuando uno trabaja la obra de una persona como el Monseñor, empieza a reflejar sobre la vida – en un marco acumulado recordando su vida y como entrando en una conversación con él”, dice el artista. Serrano dice que fue un honor recibir el encargo de la estatua. “Uno se siente estimulado, espiritualizado porque es un personaje emblemático de nuestro país”.

Tras meses de trabajo, la estatua ya está lista para su estreno en la plaza conmemorativa del Parque MacArthur. La semana pasada, la estatua fue bendecida por Monseñor Gregorio Rosa Chávez, Obispo Auxiliar de San Salvador, en un acto al cual asistió la primera dama, la Dra. Vanda Pignato y el Viceministro para los Salvadoreños en el Exterior, Juan José García.

“Iniciamos el proceso en 1997, cuando comenzamos a llevar al liderazgo de Los Ángeles a El Salvador para que aprendan de la historia y entiendan de donde venimos los salvadoreños”, cuenta Carlos Vaquerano, director ejecutivo de la organización no lucrativa SALEF (Salvadoran American Leadership & Educational Fund).

El proyecto pudo realizarse gracias al apoyo de la ciudad de Los Ángeles y la Agencia de Reurbanización de California (CRA), que facilitó $100 mil para la construcción de la plaza y estatua.

“Monseñor Romero tiene respeto mundial y pensamos que podíamos hacer algo mas allá de algo simbólico, para que nos ate con el compromiso a este país”. Así fue como se sembró la idea de una plaza y monumento en honor de Romero, cuya humildad y defensa de los indefensos cautivó al pueblo salvadoreño.

En una entrevista con el corresponsal del Diario Excelsior de Guatemala, dos semanas antes de su muerte, Romero dijo: “He sido frecuentemente amenazado de muerte. Debo decirle que, como cristiano, no creo en la muerte sin resurrección: Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño”.

Monseñor Romero fue asesinado el 24 marzo de 1980 durante la celebración de una misa, un día después de haber criticado al Ejército y la Policía de El Salvador.

Según Vaquerano, además de la estatua, la plaza tendrá un “árbol de la Paz y Esperanza que enfatizará el deseo de paz y mejor futuro para los salvadoreños”.