Acciones para los apurados

Quienes desean comenzar ya a recibir lo antes posible una entrada fija de sus inversiones, en lugar de esperar a los beneficios del largo plazo, deben revisar una estrategia conveniente: dividir sus cuentas entre diferentes tipos de inversión.

Sobre eso precisamente hablo en mi libro “Invierte en tu futuro”, donde te muestro una tabla que subdivide tu dinero entre cuentas de Money Market, fondos que invierten en bonos a corto plazo, fondos balanceados y fondos de acciones domésticas. Recuerda que inclusive si te jubilas a los sesenta años, podrías vivir treinta años más, y no sería justo que tuvieras que renunciar a tus buenas vacaciones cada año por no tener los recursos necesarios para hacerlo.

Uno de los errores más frecuentes de los inversionistas jubilados es el de fijarse solamente en el interés o dividendo que pudieran recibir de una inversión. Lo malo de esta práctica es que los dividendos son sólo una de las fuentes de ingreso que ofrece una inversión. Si tienes una acción que paga un 4% anual en dividendos, pero el valor baja 20%, has perdido 16% en tu inversión.

Es por eso que es preferible fijarse en lo que se le llama el Total Return o Ganancia Total de cada inversión, la cual incluye el aumento de valor de sus acciones tanto como el interés o dividendos que pague. Es decir, si tienes un fondo mutuo con una ganancia total de un 15% y un pago de interés de un 5%, sabes que el 10% (15% menos 5%) se debe al aumento de precio de sus acciones.

Si tienes una cuenta de fondos mutuos que ha demostrado una ganancia total estable durante los últimos 10, 5 y 3 años de un 15%, y que paga un 5% de interés. Si necesitas recibir el 7% de tu dinero cada año porque tus gastos así lo requieren, puedes optar por recibir el 5% de interés y pedirles que liquiden un 2% de tus acciones cada año. El resultado es que recibirás tu deseado 7%, y si las acciones continúan creciendo al mismo ritmo, obtendrás un promedio de ganancia de un 8% (el 15% de ganancia total del fondo menos el 7% que has sacado de tu cuenta al año).

En otras palabras, considera la ganancia total de una inversión como un dinero que tienes a tu alcance y no cuentes solamente con el interés que pague. Todo el dinero te pertenece a ti. Extrae cantidades que no hagan que se te acabe el dinero antes de tiempo, pero tampoco te limites innecesariamente mientras tu dinero se queda en la cuenta sin que lo disfrutes.

Otra razón por la cuál debes vigilar siempre la ganancia total de una inversión, es porque a veces los fondos mutuos pagan un interés más alto que su ganancia total. Sí, especialmente en fondos que invierten en bonos basura, es posible ver que el interés que estén pagando sea, digamos, de un 5%, mientras que su ganancia total es de un 4.5%. Como el interés ya forma parte de la ganancia total, cuando sacamos la cuenta vemos que nos falta 0.5%. Eso quiere decir que el valor de tu cuenta ha bajado ½%. Y tú, tan tranquilo recibiendo tus intereses y pensando que tu cuenta no sufría riesgos, ¿verdad? Créelo o no, esto sucede muy a menudo.

En conclusión, el aminorar la velocidad a medida que nos acercamos a nuestro destino financiero tiene mucha lógica, y las acciones o fondos de ingreso pueden ofrecernos la comodidad de recibir un interés más o menos fijo. Pero eso no quiere decir que podemos sentirnos protegidos ni garantizados por ninguna inversión. Aquellos que sepan donde encontrar los números que de veras marcan la diferencia entre ganar y perder su dinero saldrán triunfantes, no importa el carril de la carretera en que se encuentren.