Monseñor Romero ya tiene plaza

Rendirá tributo a la obra del obispo mártir de El Salvador

Monseñor Romero ya tiene plaza
Un nuevo monumento que rinde tributo a la memoria de Monseñor Oscar Arnulfo Romero fue develado ayer en el Parque MacArthur. Un nutrido público demostró con canticos y pancartas su admiración por el obispo salvadoreño.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

El Parque MacArthur ya tiene el honor de albergar el monumento que rinde tributo a la memoria de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, quien murió defendiendo la justicia social en El Salvador, durante el conflicto armado en el pequeño país centroamericano.

La ceremonia de inauguración se llevó a cabo ayer en horas del mediodía, con la presencia de figuras religiosas y políticas, tanto locales como del gobierno de El Salvador.

Durante la apertura un nutrido público demostró con canticos y pancartas su admiración por el obispo salvadoreño.

“Hoy dedicamos esta plaza en reconocimiento al legado de Monseñor Romero, legado de amor y compasión por los pobres”, dijo Carlos Vaquerano, director ejecutivo del Fondo Salvadoreño Americano de Liderazgo y Educación (SALEF). “33 años después del asesinato de Monseñor Romero, estamos aquí ofreciendo tributo a un gran hombre que dio su vida por los pobres y luchó contra la injusticia”, agregó.

De acuerdo con Vaquerano, el diseño e inauguración de la plaza tomó casi 10 años.

La Plaza Monseñor Romero está ubicada cerca de la intersección de la Avenida Alvarado y la Calle Séptima.

Está diseñada en forma semicircular con bancos de piedra en donde pueden leerse citas famosas pronunciadas por Monseñor Romero durante los tres años que se dedicó a luchar por la igualdad social en su país.

En su centro se destaca una estatua del “Obispo Mártir, como es conocido por la mayoría de salvadoreños y latinoamericanos.

La obra fue elaborada por el escultor salvadoreño Joaquín Serrano.

El alcalde Eric Garcetti resaltó que la vida de Monseñor Romero “debe ser una inspiración en nuestras vidas. Asimismo, destacó que “la comunidad salvadoreña ha sido una inspiración para nosotros, en nuestros derechos humanos, en nuestras vidas, en nuestras visiones de justicia e igualdad”.

Líderes religiosos, políticos y comunitarios tomaron turno durante la ceremonia para recitar citas de Monseñor Romero, así como el juramento a la bandera estadounidense y el Poema a la Bandera Salvadoreña.

Durante la develación se soltaron 33 palomas, en alegoría por los 33 años de su muerte, y el Arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, la roció con agua bendita

Además de la estatua de Monseñor Romero, la plaza también exhibirá un Árbol de la Paz y la Esperanza, en el que la figura principal será un grupo de palomas que simbolizan la muerte de las personas que perecieron durante el conflicto y la migración de los salvadoreños por motivos del mismo.

Se espera que la obra, a cargo del artista salvadoreño Francisco Mejía, sea inaugurada en marzo del próximo año para la conmemoración del aniversario de la muerte de Monseñor Romero.

Durante los tres años que Monseñor Romero se desempeñó como arzobispo de San Salvador, se dedicó a denunciar los abusos del Gobierno en contra de los ciudadanos comunes, ganándose la animosidad de las jerarquías políticas del país y el amor de los menos favorecidos. Fue asesinado el 24 de marzo de 1980 mientras oficiaba misa en la capilla del Hospital Divina Providencia en San Salvador.

“La historia se ha marcado de nuevo porque es algo memorable que en el centro de Los Ángeles se esté develando una estatua de él”, dijo Joyce Lemus, esposa de un sobrino nieto de Monseñor Romero y quien espera que la canonización de Romero pueda lograrse pronto. “Para el pueblo salvadoreño, todos lo que los que le conocemos y le hemos seguido, él siempre ha sido un santo para nosotros. Con la llegada de un nuevo Papa con una visión totalmente diferente, pensamos que es una apertura de la nueva iglesia la canonización de Monseñor Romero”.