Retrasos en certificados de defunción

La Oficina del Forense en San Francisco sufre falta de personal

SAN FRANCISCO.—Una falta de patólogos forenses en la Oficina del Forense de San Francisco ha creado un retraso en la emisión de certificados de defunción que incluyen una causa del fallecimiento.

Registros municipales indican que más de tres-cuartos de todos los casos pendientes—609—han esperado por más de tres meses para que se determine una causa de muerte, según el San Francisco Chronicle.

Otros 389 casos esperan dicha resolución por más de seis meses y 80 han esperando por más de un año.

Los retrasos pueden afectar casos criminales en los cuales determinar la causa de la muerte es vital, y también dificultan el proceso de las familias para poner en orden los asuntos del occiso, el acceso a fondos de jubilación o de seguros de vida.

El problema generó que la Asociación Nacional de Médicos Forenses bajó la acreditación de San Francisco este año a la categoría de provisional. Si no demuestra esfuerzos para corregir el problema, podría perder la acreditación.

La asociación quiere que se completen en dos meses el 90 por ciento de las autopsias.

La oficina no tiene suficientes patólogos forenses. De ende, hay una carencia nacional de dichos patólogos. Se supone que debe tener cuatro, pero actualmente solo cuenta con uno permanente y uno temporal.

Amy Hart, la directora de la Oficina del Forense, le dijo al San Francisco Chronicle que su oficina esta tratando de mejorar la situación y añadió que “sería peor apresurar los casos que requieren análisis adicional”.

Naomi Kelly, administradora municipal que esta a cargo de la oficina del médico forense, dijo que la ciudad esta “trabajando agresivamente” para contratar patólogos.

“Claramente, no estoy satisfecha con las deficiencias con la oficina,” dijo Kelly.

Jim y Sandy Hague aún esperan saber qué le paso a su hijo Joshua de 34 años, un veterano del Ejército que fue encontrado muerto en el piso de un baño en el centro de San Francisco en enero.

El retraso impidió que ellos tuvieran acceso a la cuenta de 401(k) de su hijo, que necesitaban para pagar los siete mil dólares que costó el funeral. Pero lo que los Hague quieren es información.

“Su madre ha estado deprimida desde entonces. Ella ha estado esperando cada día, esperando una resolución de una forma u otra. Estamos en limbo”, dijo Jim Hague.