Altar en Oakland ilustra la experiencia del inmigrante

Representa la vida del otro lado de la frontera estadounidense, el 'vía crucis' de la pasada por el desierto
Altar en Oakland ilustra la experiencia del inmigrante
El Altar de los inmigrantes se encuentra en la iglesia de San Antonio en Oakland. Foto Raúl Ayrala/El Mensajero

OAKLAND.— Historias como la de la mexicana María Morales inspiraron a un grupo de la parroquia de San Antonio a erigir el primer —y único, hasta ahora— “Altar de los inmigrantes” en un rincón de esa misma iglesia, en el este de Oakland.

“Hace diecisiete años que llegué a este país” dice María. “Tenía un buen trabajo en Michoacán, pero fui atacada por un jefe porque no quise ser ‘amable’ con él. Demandé y lo corrieron, pero luego perdí el trabajo. Me mudé de estado, puse un restaurant que quebró. Comencé a pedir prestado y me cobraban hasta un quince por ciento de interés. Así que me vine a Estados Unidos para poder pagar mis deudas”.

“Mi madre murió en diciembre de 2012, y el dolor más grande que tengo como migrante es no haber vuelto a verla. Pero no soy la única: sé que hay mucha gente que perdió a padres, a parte de su familia estando aquí. Ya no tengo a mi madre, pero tengo una familia que es esta comunidad. Dios quiera que nuestros políticos se dieran cuenta que los inmigrantes no somos criminales, que la situación en nuestros países nos obligó a emigrar”, agrega.

El testimonio de María lo pudo escuchar El Mensajero en una noche de principios de noviembre, en la que una docena de personas se reunió frente al Altar de los inmigrantes, convocados por Emma Paulino, líder de O.C.O. (Organizaciones Comunitarias de Oakland) y feligrés, como todos los demás, de la parroquia de San Antonio.

El altar fue concebido y construido por este mismo grupo que pertenece a la vez a O.C.O. y a la parroquia. Representa la vida del otro lado de la frontera estadounidense, el “vía crucis” de la pasada por el desierto, y el refugio y consuelo de alcanzar tierra norteamericana.

Pequeñas figuras de plástico cuentan la historia del padecimiento inmigrante: niños que juegan despreocupados al sur de la “línea”; una enorme serpiente que simboliza los peligros del cruce; los helicópteros y la policía patrullando la frontera; dos muertos en el desierto. Cercas de alambre de púas conviven con una imagen de casas victorianas de San Francisco, en la parte superior de la obra. El orden y la alegría de quienes trabajan y juegan de este lado contrasta con el caos y la pobreza de más abajo. A ambos lados, sobre un mar de plástico azul, dos botes transportan esculturas de personas con rasgos orientales, en representación de quienes llegaron de países más lejanos, cruzando el océano.

En uno de los costados del Altar, está la ofrenda de Monserrat, una niña de ascendencia mexicana que aparece en una foto junto a una mujer de edad. “A mi abuelita no la conocía porque ella vivía en México” aclara una tarjeta ubicada arriba de la foto. “Cuando pude viajar y la vi por primera vez, la abracé y sentí una conexión muy profunda, como si la hubiera visto todos los días de mi vida. Al poco tiempo de volver a Estados Unidos, mi abuelita falleció”.

“Somos peregrinos en este país y en el mundo. Ese es uno de los significados de este Altar”, dice Emma Paulino. “Pretendemos que al verlo, no sólo nuestras familias sino todos los fieles que concurren a la parroquia y nuestros hijos, se den cuenta de las dificultades que muchísimos de nosotros hemos tenido que pasar para llegar aquí. Tenemos que continuar compartiendo nuestras historias, intentando cambiar la narrativa que impera en esta sociedad: no somos criminales (repite Emma, haciéndose eco de las palabras de María Morales) sino personas humanas con dignidad”.

El Altar de los inmigrantes está ubicado en la iglesia de San Antonio, en el 1535 de la avenida 16 de Oakland, y puede visitarse en los horarios en los que el templo permanece abierto. Si quiere consultar al respecto, puede llamar al (510) 534-2117.

Emma Paulino comentó a El Mensajero que su grupo está dispuesto a ayudar a fieles de otras parroquias que quieran construir altares en homenaje a los inmigrantes en sus templos. Para contactarla, se la puede llamar al (510) 639 – 1444 extensión 307 en horario de oficina, o escribirle a emmap@oaklandcommunity.org.