Boxeo mexicano… Pierde su punch

La cantidad de campeones ha tenido un bajón preocupante
Boxeo mexicano… Pierde su punch
Márquez (izq.) recibe una derecha de Bradley en la pelea que perdió por decisión dividida el 12 de octubre.
Foto: AP

ESPECIAL

MÉXICO, D.F.— Por primera vez en muchos años de gloria, el boxeo mexicano está contra las cuerdas. Varios golpes bajos ha recibido el pugilismo nacional.

En el 2013, promesas y púgiles de primera categoría perdieron la etiqueta de invicto, fueron noqueados y hasta objeto de burlas arriba del ring.

Todo apunta para que México, que finalizó el 2012 en la cima del boxeo mundial con 14 campeones de los cuatro organismos más reconocidos (CMB, OMB, AMB y FIB), termine con una recortada lista de monarcas.

México cuenta hasta hoy con apenas nueve mandones de los organismos más reconocidos —uno de ellos es interino y otro es nombrado todavía supercampeón a pesar de haber perdido—, cifra baja comparada con los 14 monarcas que presumía al arrancar el año.

Entre los que fueron derrotados este año están los mexicanos Juan Manuel Márquez, Saúl “Canelo” Álvarez y Abner Mares.

Lo preocupante es la caída tan fuerte de un año a otro, pues el recuento de CANCHA revela que México ha finalizado desde 2010 a la fecha con un promedio de 15 monarcas del orbe al cierre de año.

El inicio del clímax del pugilismo llegó en 2010 cuando se cerró con 16 monarcas —eso sin contar dos de un organismo no tan reconocido (la IBO, que tenía a Mares y Jhonny González), cifra que disminuyó a 15 en 2011 y a 14 el año pasado.

El auge fue tanto que en mayo de 2011 México llegó a una cifra histórica. Se logró contar con 20 campeones, sumando 19 de los cuatro organismos e incluyendo a Mares, que tenía el cetro gallo de la IBO.

Ahora, México todavía tendrá cuatro chances estelares más en lo que resta del año, pero analizando los rivales solo los capitalinos Édgar Sosa y Dante Jardón cuentan con la solvencia para coronarse.

Ambos pelearán en Japón por los cetros mosca y superpluma del CMB, respectivamente. Sosa subirá al ring este fin de semana, mientras que Jardón lo hará justamente el último día del año.

Los puños de Sosa tienen la tarea de salvar el honor.