Le pidieron que pare las deportaciones

El presidente vino a ganarle el corazón a San Francisco con un discurso sobre la reforma migratoria
Le pidieron que pare las deportaciones
"Alto a las deportaciones", decía uno de los carteles durante una de las protestas contra Obama. Foto Francisco Barradas/El Mensajero

SAN FRANCISCO.— El presidente Barack Obama urgió al Congreso a “terminar el trabajo” y aprobar sin más demoras la reforma migratoria.

Si no quieren una reforma migratoria, dijo Obama respecto a los legisladores republicanos que se oponen a ésta, tienen que explicar por qué.

El presidente visitó San Francisco y esta vez, además de los acostumbrados eventos de recaudación de fondos para su partido (encabezó dos este lunes 25 de noviembre), visitó el barrio chino para hablar específicamente de la reforma migratoria inconclusa.

Hacia el final del discurso, un asistente interrumpió al presidente; demandó un alto a las deportaciones. La administración Obama ha roto récords de deportaciones de inmigrantes no documentados, algo que hasta 2011 el 59% de los latinos repudiaban mayoritariamente, según una encuesta del Pew Hispanic Center.

A la única voz que clamó un alto a las deportaciones, y que obligó al Presidente a parar por un momento su discurso, se unió un coro de gritos, que repetían “no más deportaciones”.

Entre esos que gritaron estaba María Reyes, activista de la organización Mujeres Unidas y Activas (MUA) y miembro de la Alianza Nacional de Trabajadoras Domésticas.

“No entendí mucho de lo que dijo (Obama), porque no hubo quien me tradujera. Pero cuando escuché al muchacho ese decirle que no queremos más deportaciones, también le gritamos. “Yes we can, no more deportations”, le dijimos, comentó Reyes, tras el evento.

A la voz de Reyes en los coros de protesta se sumaron la de Inés Marines, miembro del sindicato campesino fundado por César Chávez, la UFW, y la de al menos otros cuatro de sus compañeros, quienes viajaron de Salinas.

“Queremos que ya firme esa reforma migratoria. En eso no perdemos la esperanza”, había comentado Marines previo al evento, celebrado en el centro Betty Ong, en el barrio chino.

El presidente respondió a la protesta diciendo que él había optado por un camino democrático para resolver la dificultades de los inmigrantes indocumentados. Advirtió que no era una vía fácil, porque en Washington no basta que algo sea correcto para que sea aprobado por el Congreso; todo se mira a través de un prisma político, comentó.

Barack Obama elogió a los sanfranciscanos de múltiples maneras. Mencionó al alcalde, Ed Lee, como ejemplo de lo que los inmigrantes pueden alcanzar en la sociedad norteamericana -Lee es hijo de inmigrantes chinos-; mencionó después que más de un tercio de la población citadina nació fuera del país y que, a la vez, San Francisco tiene una de las economías más fuertes del país, “algo que no puede calificarse como un accidente”.

Fuera del centro Betty Ong, en la esquina de las calles Mason y Washington, un centenar se apostó para protestar por las masivas deportaciones ejecutadas por la administración Obama. “Ojalá recuerde el Presidente, al cenar con su familia este Día de Acción de Gracias que muchas familias han sido divididas por esta política”, dijo uno de los oradores de la manifestación.

Entre los invitados al evento estuvo Janet Napolitano, hoy presidente del sistema de universidades públicas de California, y de 2009 a 2013, secretaria de Seguridad Nacional (Homeland Security), oficina que ejecuta la política migratoria.