Miles dan gracias en LA por cena de ‘The Midnight Mission’

El refugio de desamparados de Los Ángeles sirve almuerzos para miles en el Día de Acción de Gracias
Miles dan gracias en LA por cena de ‘The Midnight Mission’
Pedro Guzmán con su pequeña Cecilia Ruiz, de 2 años, disfruta del festín que ofrece todos los años 'The Midnight Mission'.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

El hombre de bucles sucios y largos fijó la mirada en el plato de comida, se remangó su chamarra tipo militar y sin dar más tiempo al rugido de tripas empezó a devorar las piezas de pavo y jamón que le habían servido.

Este afroamericano, que solo se identificó como “T.R.”, era uno de los aproximadamente cuatro mil asistentes que ayer acudieron al festín del Día de Acción de Gracias, que cada año realiza The Midnight Mission en la zona de Skid Row.

Tras haber calmado un poco el hambre que traía y aún con el gravy embarrado en la barba, “T.R.” apartó un momento la mirada del plato para afirmar: “Lo único que quiero decir es… gracias”. Y volteó hacia la tarta de calabaza que se acercaba.

En una de las 180 sillas que se colocaron sobre la calle Sexta, entre San Pedro y San Julián, estaba Margarita Pérez, de 55 años de edad, una inmigrante que hace más de dos décadas llegó a Los Ángeles procedente de Ciudad de México.

“Es la segunda vez que vengo, me gusta este ambiente de fiesta, como yo vivo sola, pues prefiero venir aquí para comer y escuchar música”, comentó mientras la música de blues inquietaba los pies debajo de las mesas.

Margarita no es desamparada, ni desempleada como la mayoría de los asistentes al festejo, ella vive en un apartamento de renta en el área de Westlake y se dedica a limpiar casas, pero la soledad en la que se encuentra la llevó a pasar el Día de Acción de Gracias en Skid Row.

Aunque dice que sería mucho pedir una salsa mexicana para acompañar el platillo de pavo que repartieron, Margarita está agradecida por lo que The Midnight Mission hace para festejar a quienes menos tienen.

“Yo estoy muy agradecida con este país, este país me ha dado mucho, no me puedo quejar, sería una malagradecida si lo hiciera, estoy sola, pero tengo salud, no me duele nada, bueno… no más los achaques que tiene una ya de grande”, comentó.

Otro que también tiene trabajo y techo, pero que acudió al festín a convivir con los desamparados de Skid Row fue David Rivera, de 69 años de edad, residente de Sur Centro y empleado en un taller de costura.

“Pues no tengo familia con quién pasar el día; yo tengo casa y comida, pero vengo aquí como un acto de humildad; cada año vengo porque es un evento hermoso, aunque haya muchos que en realidad no aprecien lo que les dan, porque hay muchos que vienen y tiran la comida”, dijo.

Isela Blas, también trabajadora de la costura, llegó con sus cuatro hijos a disfrutar la comilona de los desamparados.

“Es la primera vez que vengo, está bueno el festejo, pero pues nosotros vamos a tener nuestra cena de Thanksgiving en casa, no vamos a hacer pavo, pero sí lo vamos a festejar con antojitos mexicanos”, mencionó esta mujer originaria de Toluca, México.

Entre las celebridades que este año estuvieron sirviendo comida a los desamparados estuvo el actor y comediante Dick Van Dyke, y entre las personalidades se hizo presente el exalcalde Antonio Villaraigosa, de quien empezó a comentarse entre los asistentes sobre la posibilidad de que se lanzara para gobernador.

“Estoy con mis hijos, Antonio, Natalia y Marisela, celebrando el Día de Acción de Gracias de la manera que deberíamos celebrarlo, dando para manifestar las gracias”, comentó Villaraigosa a La Opinión.

“No voy a hablar de la gubernatura, hoy estoy en familia, no estoy pensando en eso, vine aquí para estar con esta gente humilde que tiene hambre”, dijo el ex mandatario.

Steve Doan, presidente de The Midnight Mission, comentó que este año, al igual que el año pasado, este refugio de desamparados estará sirviendo más de un millón de almuerzos, algo que no se había visto desde los años de la Gran Depresión.

“Y todavía hay gente que duerme en nuestro patio”, agregó, “quienes no pueden accesar a nuestros servicios de albergue, esos son los verdaderos desamparados, quienes a pesar de los empleos y oportunidades que haya disponible para elllos, no pueden integrarse porque no tienen las habilidades sociales”.