Pareja latina de Los Ángeles adopta a ocho hijos

La familia Olmos tiene 13 hijos, tres biológicos, seis adoptados y dos jóvenes más que han encontrado un lugarcito en el corazón y en la casa de los Olmos
Pareja latina de Los Ángeles adopta a ocho hijos
Lourdes Olmos se sienta frente a su casa rodeada de nueve de sus 13 hijos, la mayoría de ellos adoptados.
Foto: La Opinión - Ciro César

Hipólito Olmos siempre quiso tener una familia grande, y estaba un poco decepcionado cuando su esposa Lourdes, después de tres hijos, le dijo que se operaría para ya no tener más. Pero ahora esta familia ha agregado seis hijos a través de la adopción y dos jóvenes más han encontrado un lugarcito en el corazón y en la casa de los Olmos.

“Es curioso. Yo no quería más hijos porque pensaba que no podríamos mantenerlos. Pensaba que sería demasiado caro. Pero la vida nos ha demostrado que sí podemos”, dijo Lourdes.

Los hijos biológicos de la pareja son Randy, de 29 años, Denise, de 25, y Danny, de 23. Randy es un veterano de los Marines, Denise se graduó de la universidad recientemente y está buscando trabajo, y Danny, de 22, aún está en el colegio.

Los niños adoptados legalmente son seis hermanos entre 9 y 18 años de edad, quienes llegaron a la casa de los Olmos cuando una sobrina de Lourdes, quien estaba sufriendo de violencia doméstica, pidió posada.

Uno de los niños le dijo a una trabajadora social del Departamento de Servicios Infantiles y Familiares del condado de Los Ángeles (DCFS) que tenía miedo que el novio de la madre les hiciera daño, aún estando en la casa de los Olmos. La trabajadora social le exigió a la pareja Olmos que escogiera si querían que su sobrina se quedara en su casa o si querían a los niños, pero que por el bienestar emocional de los menores, no podían estar todos juntos.

Lourdes dijo inmediatamente que prefería quedarse con los niños para que ellos no fueran separados al entrar al sistema de cuidado de crianza. Eso fue en el 2009.

“La madre de ellos se fue y no siguió las recomendaciones de la corte para poder recuperar a sus hijos. Los podía venir a ver dos veces a la semana, ella sólo venía una y ni hablaba con ellos. Cuando tocaba ir a la corte, ella no hacia ningún esfuerzo por estar con ellos ni siquiera ahí. Era difícil para ellos. Llegó un momento en que los grandes ya no la querían ver y los pequeños sufrían mucho”, recuerda Lourdes.

La corte infantil decidió quitarle los derechos paternales a la sobrina de Lourdes y otorgar la potestad a la pareja.

“Estos niños (adoptados) están mejor ahora. Están todos juntos y tienen una familia que los ama y los acepta”, dijo Yadira Renteria, administradora del Programa de Adopción de la organización sin fines de lucro Olive Crest. Esta agencia tiene un contrato con DCFS para ayudar a las familias en el proceso legal de adopción y darles cualquier otro tipo de servicios que requieran, como terapia emocional.

La casa de los Olmos tiene cinco habitaciones y dos baños. Hipólito es inspector de partes de aviones y Lourdes trabaja en Costco. Ambos encuentran la forma de que el dinero les alcance. Lourdes confiesa que la mitad de su sueldo se les va en comida y eso que ella compra al por mayor en la tienda para la cual trabaja.

Lourdes compra cajas de varias unidades de pasta, galones de jugo de limón, botes extra gigantes de queso parmesano y múltiples cajas de arroz.

“Encontramos la forma en que el dinero y la comida nos alcance”, agregó Lourdes. De vez en cuando, Olive Crest les dona comida o tarjetas de regalo para ayudarles con los gastos.

A pesar que la situación económica ya estaba un poco ajustada, hace un par de años, Daniel, un amigo de Randy, el hijo mayor de la pareja, regresó del Ejército y les pidió a los Olmos un lugar donde quedarse. La madre de Daniel ya había rentado la habitación y el joven veterano ya no tenía a donde dormir. Lourdes le abrió las puertas de su casa.

Lo mismo sucedió con Joey, amigo del otro hijo biológico de los Olmos, que hace dos años estaba teniendo problemas con su padrastro y pidió ayuda a los Olmos.

“Mi esposo y yo somos claros con todos nuestros hijos. Pueden quedarse en la casa, siempre hay un lugar para ellos y comida, pero tienen que estudiar o trabajar. No pueden estar sin hacer nada. Además aquí todos tienen que ayudar con las tareas de la casa. Tenemos un calendario de tareas. Todos tienen que lavar ropa, limpiar y lavar trastos”, acotó Lourdes.

Los Olmos recibieron un reconocimiento recientemente, en una ceremonia en conmemoración al Mes de la Adopción, por su continúa voluntad de ayudar a los niños y jóvenes que necesitan el calor de un hogar.

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