La NFL vive una blanca jornada

Fuertes nevadas invaden canchas de Filadelfia, Baltimore, Washington y Pittsburgh
La NFL vive una blanca jornada
El juego entre Minnesota (izq.) y Baltimore fue uno de los afectados por la nieve. Los Cuervos ganaron 29-26 a los Vikingos.

La NFL a menudo dice que es una liga donde se juega bajo mal clima. Ayer eso se comprobó en Filadelfia, Baltimore, Washington y Pittsburgh.

Intensas nevadas complicaron la atracción y la visibilidad en los juegos de Leones en Filadelfia, Vikingos contra Cuervos, Jefes en Washington y Delfines en Pittsburgh. El running back de Detroit Reggie Bush se lesionó durante el calentamiento previo al juego en el resbaloso terreno del Lincoln Field de Filadelfia y no pudo participar en el juego.

La nieve hacía casi imposible distinguir las líneas del campo o el sitio donde se encontraba el balón en esos cuatro juegos. Las cadenas de televisión tuvieron que colocar líneas virtuales sobre las pantallas para que los aficionados pudieran ubicar la pelota.

Pequeños tractores y trabajadores con palas trataban infructuosamente de retirar la nieve en Baltimore.

En Filadelfia los trabajadores usaron removedores de nieve manuales con poco éxito.

Aunque el pronóstico del tiempo decía que en Filadelfia habría una ligera nevada en realidad cayó nieve a gran escala. Los jugadores de los dos equipos se amontonaban alrededor de los calentadores.

Los Leones soltaron la pelota en cuatro ocasiones en el primer periodo y perdieron una. Después de anotar un touchdown en el segundo intentaron una conversión de dos puntos porque patear el punto extra era demasiado riesgoso.

Los aficionados en el estadio parecían divertidos aunque no lanzaban bolas de nieve, pero al parecer el clima tuvo que ver con los espacios vacíos en la parte alta del estadio.

En Baltimore el jugador de los Vikingos Jeff Locke tuvo que cavar un pequeño hoyo en la nieve para colocar el balón y permitir que el pateador Blair Walsh intentara un gol de campo que fue exitoso.

La nieve que rodeo el campo convirtió al terreno en una pista de hielo. Los jugadores tuvieron problemas para correr, lanzar pases y atrapar la pelota.