Llega Navidad a la villa del Santa Sheriff

Transforman centro de entrenamiento en un lugar navideño para los niños
Llega Navidad a la villa del Santa Sheriff
Un niño habla con Santa durante la celebración anual del Sherriff de LA donde reciben a niños que han sido abandonados, abusados o descuidados.

El domingo pasado, Jacobo Jauregui, de 8 años, vio y tocó nieve por primera vez en su vida. El pequeño fue uno de los aproximadamente 900 niños que celebraron Navidad este fin de semana, en el Centro de Entrenamiento y Servicios Regionales del Departamento del Sheriff de Los Ángeles (LASD) en Whittier.

Cada año, durante la época navideña, el centro de entrenamiento de Whittier se transforma en la Villa de Santa Claus para recibir a menores del Departamento de Servicios para Niños y Familias (DCFS), que han sido abandonados, abusados o descuidados.

El evento “999 para niños” se realiza desde hace 27 años y su nombre proviene del código de radio “999” que significa “Oficial necesita ayuda inmediata”. El programa ofrece asistencia inmediata a los niños que más lo necesitan.

Los niños y sus familias fueron recibidos con un almuerzo y pudieron tomarse fotos con Santa Claus, jugar en la nieve, visitar un pequeño zoológico con patos, cerditos e incluso un camello y hacer artesanías. Antes de irse, los pequeños y sus familias reciben una manta, juguetes y todos los libros y ropa que quieran llevarse. Los niños mayores, que ya no estaban interesados en juguetes, recibieron MP3 y auriculares y certificados para que puedan comprarse sus propios regalos.

El teniente Roosevelt Johnson, quien ha estado involucrado en el evento desde hace 12 años, explicó que la celebración es una colaboración del LASD, el DCFS y compañías que donan sus artículos y servicios, entre ellas McDonald’s que ofrece el almuerzo y el Instituto de Moda y Diseño FIDM que dona ropa y libros, entre otras cosas. Este año, las prisioneras de la cárcel del condado hicieron mantas para regalar a los niños y sus familias.

“Lo que no nos donan, lo compramos con dinero que recaudamos durante todo el año, con rifas, o eventos especiales”, explicó Diana Norris, de LASD. El evento también recibe donaciones individuales de miembros del departamento.

Una de las particularidades de la celebración es que pueden asistir niños de la unidad médica de DCFS, muchos de los cuales tienen serias discapacidades mentales o físicas, explicó Fesia Davenport, Subjefe de DCFS.

“Nos gusta porque nadie se nos queda viendo y los niños están seguros”, comentó Aleni Strickland, una de las madres de crianza que ha adoptado a 13 niños con enfermedades terminales o discapacidades físicas o mentales. Strickland contó que conoció a su primera hija adoptada en el Hospital de niños, cuando uno de sus tres hijos biológicos estaba enfermo. “La niña tenía una enfermedad terminal y había sido abandonada y decidimos adoptarla”, explicó. Si bien sus hijos biológicos ya son adultos y han dejado el hogar, en la actualidad, Strickland y su esposo cuidan a ocho niños, con autismo, ceguera y otras discapacidades físicas y mentales.

“Muchos niños ya nacen con discapacidades, en algunos casos como resultado del uso de drogas y alcohol de sus padres y en otros, por el abuso y descuido que recibieron”, indicó Karla Genovez, trabajadora social de DCFS.

“El hacer feliz a tantos niños, me hace sentir muy bien”, confesó Barbara Paris, voluntaria del evento. “Antes de trabajar como voluntaria, desconocía que el LASD se preocupaba tanto por los niños, sólo oía críticas y cosas malas, pero me demostraron lo contrario. Mucha gente desconoce esta cara del Sheriff”, agregó.

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