Problemas burocráticos postergan las obras del estadio de Curitiba hasta marzo

Una serie de problemas burocráticos para conseguir financiación fue el causante de que las obras del estadio de Curitiba, sede del Mundial de Brasil 2014, se atrasen hasta el final de marzo, informaron hoy fuentes oficiales.

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Problemas burocráticos postergan las obras del estadio de Curitiba hasta marzo
Vista aérea de las obras del estadio Arena da Baixada, también conocido como el estadio Joaquim Américo este 14 de diciembre de 2013, en Curitiba (Brasil). EFE

Curitiba (Brasil), 14 dic (EFE).- Una serie de problemas burocráticos para conseguir financiación fue el causante de que las obras del estadio de Curitiba, sede del Mundial de Brasil 2014, se atrasen hasta el final de marzo, informaron hoy fuentes oficiales.

Las obras de remodelación del Arena da Baixada se prolongarán hasta el próximo 26 de marzo, fecha en la que está programada la inauguración oficial, a menos de tres meses antes del inicio del Mundial, según informó hoy el arquitecto responsable del proyecto, el uruguayo Carlos Arcos.

Antes de la inauguración, en la segunda quincena de febrero, está previsto la realización de un partido que sirva como evento de prueba para la FIFA, aunque las obras se alargarán un mes más, según dijo el arquitecto en una rueda de prensa con agencias internacionales.

El estadio era hoy un pantanal de obras y en él trabajaban cerca de 1.200 obreros, en especial en la fachada, en el revestimiento de las gradas, donde todavía no se ha instalado ni un asiento, y en la colocación de la cubierta de policarbonato.

El Arena da Baixada es uno de los estadios más atrasados, de los seis que aún está en obras, y es el único que todavía no tiene el césped instalado.

Según el arquitecto responsable, el césped, que fue plantado hace dos años en el sur de Brasil, se colocará hasta el 10 de enero y la cubierta se concluirá el 15 de enero.

“Cada estadio tiene su forma constructiva. Para todas las tareas a ser hechas tenemos un plazo y este se está cumpliendo exactamente”, dijo Arcos.

Los atrasos en las obras sorprenden especialmente porque el estadio, que es propiedad del Atlético Paranaense y fue construido en 1999, era el más moderno de Brasil, por lo que exigía una remodelación más modesta y rápida.

Hasta el 15 de enero de este año se había ejecutado un 20 % de la obra y sólo entonces se pudo dar velocidad a los trabajos debido a que en esa fecha se aprobó la concesión de un crédito por parte del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), el banco de fomento del Gobierno brasileño.

El crédito llegó seis meses más tarde de lo que esperaba el Atlético Paranaense, debido a que el BNDES tuvo que rehacer sus cálculos por un aumento del 44 por ciento en el presupuesto y porque inicialmente no aceptaba las garantías financieras presentadas por el club con el apoyo de la alcaldía de Curitiba y del gobierno del estado de Paraná.

“Teníamos que haber recibido el crédito en junio del año pasado. No sabemos hacer milagros”, afirmó hoy el director de comunicación del Atlético Paranaense, Mauro Holzmann, en una rueda de prensa con agencias internacionales.

El presupuesto se disparó de los 184 millones de reales (unos 80 millones de dólares) calculados en 2010 a 265 millones de reales (cerca de 115 millones de dólares), debido a cambios en el proyecto que pidió la FIFA y a la inflación, según el club.

Las garantías financieras, que finalmente aceptó el banco, se apoyan en una compleja “ingeniería financiera”, basada en la venta de títulos de derechos de construcción de edificios, que no le costará dinero a las arcas públicas, según garantizó el alcalde de Curitiba, Gustavo Fruet.

El estadio tendrá un aforo de cerca de 42.000 personas y acogerá cuatro partidos de primera fase: el Irán-Nigeria, el Honduras-Ecuador, el España-Australia y el Argelia-Rusia.