La falta de transparencia

Los usuarios tienen el derecho de saber en qué gasta su dinero el Departamento de Agua y Energía (DWP) de Los Ángeles. La falta de transparencia conque se maneja la agencia se vuelve a reflejar en la negativa a revelar en qué se gastaron 40 millones de dólares de dinero público.

El DWP creó dos organizaciones sin fines de lucro, el Joint Trainning Institute y el Joint Safety Institute después de una serie de despidos en los 90. El propósito de esto era promover la comunicación, la confianza mutua y el respeto dentro del DWP así como promover la seguridad y capacitación de los empleados.

Para eso se asignaron cuatro millones de dólares anuales, en adición a los 115 millones de dólares anuales que el DWP dedica para el área de seguridad laboral, y entrenamiento. El control de las organizaciones quedó a cargo de administradores y sindicalistas de DWP.

En resumen, se han gastado más de 40 millones de dólares en la última década sin que se sepa realmente a dónde fue a parar ese dinero. Se tiene conocimiento de que se han pagado altos salarios y viajes, pero se desconoce el detalle.

Es más, los representantes sindicales que controlan los fondos se están negando a proveer información al Contralor Municipal, Ron Galperin, quien desea auditar el manejo de fondos de ambas organizaciones. Está en su derecho y para eso Galperin fue electo, justamente en un comicio donde el Local 18 de IBW, que agrupa a los trabajadores del DWP, apostó su dinero en contra del alcalde electo, Eric Garcetti.

Este alto perfil asumido por el sindicato del DWP, y su cultura de secreto, coloca a la empresa de energía en el centro de la atención política. La negativa a dar cuentas sobre el uso de fondos públicos no hace más que crear sospechas y dudas sobre el destino del dinero.

Esperamos que el próximo 8 de enero se le brinde al contralor la información requerida para el público y que el DWP comience a comportarse con la transparencia que merecen los usuarios.