Preparan carroza de Done Vida para Desfile de las Rosas

Participarán donantes de órganos en el Desfile de las Rosas de Pasadena

Patricia Escobedo y su esposo, Carlos García, decoran la imagen de su hijo, Carlos García, que será adherida a la Carroza de Done Vida.
Patricia Escobedo y su esposo, Carlos García, decoran la imagen de su hijo, Carlos García, que será adherida a la Carroza de Done Vida.
Foto: Leopoldo Peña / Especial para La Opinión

En un lapso de 20 años, Judith Jiménez ha recibido dos trasplantes de riñón que su cuerpo ha rechazado y actualmente está en lista de espera para un tercero.

“La necesidad de donantes es mucha. En el hospital en donde estoy registrada, el Loma Linda, el tiempo para esperar por un trasplante de riñón es entre 9 y 11 años”, dijo Jiménez, durante la jornada de arreglo de las carrozas que participarán en el Desfile de las Rosas de Pasadena del primer día del año nuevo. Jiménez ha sido embajadora de Done Vida desde hace tres años.

La organización Done Vida participa por onceavo año consecutivo en el Desfile de las Rosas de Pasadena. El tema del desfile para este año es “Los Sueños se Hacen Realidad”, por lo que la carroza participante se ha denominado “Ilumina el Mundo”.

“Los trasplantes hacen los sueños realidad”, dijo Elena de la Cruz, portavoz de One Legacy, una de las organizaciones que trabaja en conjunto con Done Vida California en la donación de órganos y tejidos en el condado de Los Ángeles y seis más aledaños.

“‘Ilumina el mundo’ es una manera de enfocarlo en los donantes y representar la luz que dan en la vida y la esperanza que dan al donar”, añadió.

De acuerdo con estadísticas citadas por De la Cruz, 18 personas mueren diariamente en Estados Unidos mientras están a la espera de un trasplante. Asimismo, 21 mil personas en California esperan por un trasplante, de los cuales, 17 mil necesitan un riñón.

En el condado de Los Ángeles y condados aledaños, hay 7 mil en la lista de espera y el 50% son latinos. A nivel estatal, uno de cada tres en lista de espera son latinos.

Cientos de voluntarios, entre donantes en vida, familiares de donantes fallecidos y recipientes trabajan para decorar y tener lista la carroza para el desfile del próximo 1 de enero. La carroza de 2014 consta con “cinco faroles monumentales que representan esta luz”, dijo de la Cruz. “En la carroza desfilarán 30 personas que han recibido trasplantes, ya sea de donantes en vida o donantes fallecidos”. También se exhibirán 81 retratos florales de donantes de todo el país y uno de Corea.

Pero este año la carroza tendrá algo nuevo, ya que habrá donantes en vida que van a caminar a ambos lados de la carroza. “Con muchos de ellos, además, la persona a la que le donaron va a estar en la carroza”, dijo de la Cruz, añadiendo que, “para demostrar la vitalidad de los donantes en vida, van a caminar las 5.5 millas”.

Ana María Villalobos es una de las 30 personas que estará en la carroza. Ella no ha recibido un trasplante sino que se utilizó hueso pulverizado durante el reemplazo de sus caderas y rodillas a los que ha sido sometida. Sin embargo, es también madre de un recipiente de riñón que falleció 10 meses después del trasplante y su retrato floral formará parte de la carroza.

“La mayoría de los latinos decimos ‘no’. Pero a la hora que nos toca estar en una lista de espera, estamos desesperados por que llegue nuestro trasplante”, dijo Villalobos, cuyo hijo, Moisés, estuvo nueve años en diálisis esperando por un trasplante de riñón.

“Nuestra labor como voluntarios es concientizar a la gente para que se registre”, añadió Villalobos, que ha sido voluntaria de Done Vida por ocho años.

Para Patricia Escobedo, aunque su hijo Carlos, ya no está con ellos, el solo hecho de que haya decidido ser donante la ha ayudado a superar un poco su ausencia.

“Me sentí orgullosa de mi hijo porque él pensaba ayudar a los demás”, dijo Escobedo. “Él, en vida era generoso. Una parte de mi hijo anda por allí y eso me reconforta porque está ayudando a alguien”.

La fotografía floral de Carlos también estará en la carroza.