Esperanza para reos

Monseñor José Gómez oficia misa de Navidad en la cárcel de hombres del condado angelino
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El arzobispo de Los Ángeles visita a los prisioneros de máxima seguridad y les entrega un libro de plegarias en Navidad.

El arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, ofició ayer su tradicional misa de Navidad para un grupo de aproximadamente 150 detenidos de la cárcel de hombres del condado.

“Les traigo una bendición especial del papa”, dijo Monseñor Gómez durante el servicio, refiriéndose a su visita al Vaticano en octubre pasado, añadiendo que el pontífice “envió una bendición especial a los residentes de Los Ángeles y todos ustedes también están incluidos”.

Gómez dijo a La Opinión que celebrar la misa en la cárcel era una tradición que ya llevaba varios años.

¿Su propósito? “traerles el mensaje de que Dios los ama a pesar de sus actuales circunstancias”, dijo.

Después del servicio religioso, que contó también con la participación del Coro de la Iglesia de Santa Ágata, Gómez, el Sheriff Lee Baca y el capellán de la cárcel, Paulino Juárez, recorrieron el área donde se encuentran los presos de máxima seguridad.

Allí les repartieron el libro de reflexiones, “Jesús, el Prisionero Ascendido II”, mientras los miembros del coro entonaban canciones de Navidad.

“Navidad es un día muy especial. Tenemos muchos hombres y mujeres que quieren cambiar sus vidas y la visita del arzobispo es una forma de mostrarles que existe una forma diferente de vida”, dijo Bacca. Los reclusos también recibieron camisetas térmicas de parte de las autoridades de la prisión.

Juárez, quien ha sido capellán de la cárcel por 15 años y medio, destacó que durante su labor en la misma se ha sentido “complacido porque les damos un poco de esperanza, especialmente a aquellos que son tratados con injusticia”, dijo Juárez, refiriéndose a detenidos de quienes se sospecha han cometido algún delito, pero luego se descubre su inocencia.

“Ellos no son malas personas sino el resultado de malas acciones. Muchos de ellos vienen de familias desintegradas. ¿Qué otra opción pueden tener?”, dijo.

Uno de los detenidos, Rudy Rodríguez, dijo que es la segunda vez que asiste a la misa de Navidad oficiada por Gómez. “Es una fecha importante para celebrar el nacimiento de Cristo”, dijo el hombre de 32 años, oriundo de Claremont. “Quiero cambiar mi vida y enseñarle a mi hija cómo seguir el camino de Dios”, añadió.

Rodríguez tiene una hija de 5 años y desea darle a ella una mejor vida cuando salga libre, en un mes. “No quiero perder más tiempo por ella. Quiero tener un trabajo honesto y estar con mi niña. Quiero ser el padre que ella quiere que sea”, dijo Rodríguez.

Para él, el cambio es algo que cada persona debe desear, lográndolo al aprovechar las oportunidades recibidas.