Un fuego que crece

El poder de los peloteros latinos va en aumento cada año en Grandes Ligas
Un fuego que crece
Mariano Rivera envía un beso a la afición tras el salvamento 602.
Foto: AP

Todo comenzó con una chispa que apareció en un túnel, allá por el año 1871. La provocó el cubano Esteban Bellán.

Hoy día el increíble ascenso de los latinos en las Grandes Ligas tiende a expandirse. En la temporada pasada 180 peloteros estaban registrados a la hora del play ball.

Han pasado 142 años y el recorrido de los latinos por el mejor beisbol del mundo ha dejado historias de valor, coraje y osadía.

Es imposible e imperdonable obviar a los hombres que como Roberto Clemente doblegaron, aunque en parte, el rechazo de una sociedad que ahora los sigue, venera y hasta los idolatra, tal es el caso de David Ortiz.

Cuando las hojas de los calendarios se arrojen a la calle en las clásicas celebraciones de Año Nuevo, los amantes del beisbol tendrán presente el desempeño impactante del “Big Papi” en la pasada Serie Mundial, una gesta que fortaleció su carisma y admiración de los bostonianos al dirigirse a la fanaticada en emotivo discurso de solidaridad y aliento tras el atentado terrorista en el Maratón de Boston del 15 de abril.

Y unas de esas páginas del almanaque contienen el anuncio del retiro de Mariano Rivera y de sus despedidas en varios estadios de Grandes Ligas continuarán revoloteando en el aire, sobre todo los que envuelven a Nueva York.

El brillantísimo taponero panameño dijo adiós dejando una estela asombrosa en juegos salvados (652) un récord difícil de igualarse en el mejor beisbol del mundo y una huella de sencillez que será imborrable.

Mientras el ahora legendario Mariano salía por la puerta grande, otro pelotero nacido en América Latina, el venezolano Miguel Cabrera escribía su propia historia con otra temporada memorable.

Convertido en el bateador más peligroso del 2013, Cabrera fue electo el Jugador Más Valioso de la Liga Americana, un año después de haber conquistado la triple corona de bateo.

Para los miembros de la BBWAA (Asociación de Escritores de Beisbol de Estados Unidos) fue fácil entregarle 23 de 30 votos para el primer lugar.

El estelar artillero derecho y tercera base de los Tigres de Detroit bateó para .348, produjo 137 carreras y descargó 44 cuadrangulares.

Otro latino que iluminó más el Juego de Estrellas, fue el cubano Yoenis Céspedes, de los Atléticos de Oakland.

El bombardero derecho ganó la competencia de cuadrangulares del clásico donde se citan los actuales astros de MLB. Es el primer cubano nacido en Cuba en lograrlo.

Entre los lanzadores, el derecho Henderson Álvarez, de los Marlins de Miami, tiró un juego sin hit ni carrera.

Fue el último de los tres no hitter que se lanzaron en la campaña 2013. Los otros dos son fueron obra de Homer Bailey, de los Rojos de Cincinnati y de Tim Lincecum, de los Gigantes de San Francisco.

Curiosamente los de Bailey y Lincecum se aparecieron en julio y el de Alvarez justo el 29 de septiembre ya en el crepúsculo de la temporada.

Por otro lado, el cubano José Fernández, también de los Marlins, fue electo el Novato del Año de la Liga Nacional, pasando sobre su paisano Yasiel Puig, de los Dodgers.

No se puede obviar la extraordinaria postemporada del boricua Carlos Beltrán con los Cardenales de San Luis en la que impulsó 12 carreras.

El formidable jardinero y bateador ambidextro por fin participó en una Serie Mundial (contra Boston) después de una larga espera de 16 años.

Será imposible olvidar aquella espectacular atrapada en la que Beltrán robó un grand slam al “Big Papi” en el primer inning del partido que abrió la máxima justa del beisbol de Grandes Ligas.

Esa jugada le costó a Beltrán una contusión en la costilla izquierda, pero aún así logró impulsar 3 carreras en 6 juegos.

El 2013 significó mucho para los venezolanos Félix Hernández y Elvis Andrus. El llamado “Rey Félix”, as pitcher derecho de los Marineros de Seattle, con un Cy Young en su haber (2010), se convirtió en el lanzador mejor pagado en los anales de Grandes Ligas al firmar un contrato de 175 millones de dólares y siete temporadas.

Andrus un fino paracorto de calidad comprobada, recibió una extensión por ocho años y 120 millones de parte de los Rangers de Texas.

La nota gris la entregó Alex Rodríguez: el astro de los Yanquis, fue suspendido por 211 juegos acusado de utilizar sustancias prohibidas.

Junto a A-Rod fueron sancionados por el mismo caso (50 juegos), los dominicanos Nelson Cruz y Jhonny Peralta, así como el nicaragüense Everth Cabrera.

Todos ya cumplieron su castigo, Rodríguez sigue esperando el resultado de su apelación y hasta ha demandado a MLB alegando irregularidades en su proceso.