Aún buscan respuestas por asesinato de madre latina en LA

Se cumplen dos años sin pistas del asesino de Bree'Anna Guzmán, una joven madre que tenía 22 años cuando desapareció en Lincoln Heights y que al mes fue encontrada muerta en Silver Lake
Aún buscan respuestas por asesinato de madre latina en LA
La madre de Bree'Anna, Darlene Guzmán, coloca un afiche con información sobre la recompensa.
Foto: Ciro César / La Opinión

Hace dos años Bree’Anna Guzmán salió de su casa a comprar un jarabe par la tos en la farmacia ubicada en los llamados Cinco Puntos, en Lincoln Heights, pero jamás regresó.

Era la noche después de la Navidad y en casa la esperaban sus dos pequeñas hijas Janelle y Jade.

Un mes después Bree’Anna fue localizada muerta. Su cadáver fue arrojado entre los matorrales de la rampa de acceso a la autopista 2 norte, en Silver Lake.

Ahí, en ese mismo lugar, donde dos cruces marcan la tragedia, ayer Darlene Guzmán agradecía con una vigilia a todos los que se han acercado a ofrecer pistas y ayuda para tratar de esclarecer el asesinato de su hija Bree’Anna.

“Y para pedir al público que nos siga ayudando , que si saben algo, si vieron algo aquella noche, cualquier cosa, que lo digan, porque ya son dos años y yo todavía estoy buscando respuestas”, mencionó.

Bree’Anna tenía 22 años de edad cuando la raptaron. Al graduarse de la Riley High School, con la ilusión de ser chef ingresó al Colegio de Arte Culinario Le Cordon Bleu, en Pasadena.

Pero ese sueño se vio quebrantado cuando esa noche del 26 de diciembre un desconocido la raptó, la mató y la arrojó a la orilla de la carretera.

Cuando Bree’Anna desapareció, su hija Janelle solía decir que estaba perdida y por ello colocaba una veladora en la calle de su casa para que supiera cómo regresar, contó Darlene.

“Pero ahora lo que dice es que quiere que encuentren a los que dañaron a su mami para que no dañen a alguien más”, mencionó.

Bree’Anna era la mayor de cuatro hermanos y a decir de Darlene, su ausencia durante estos dos años los ha afectado inmensamente.

“Mi hijo ha cambiado mucho, ha perdido el ánimo, antes quería ser basquetbolista, seguir estudiando, no quiere aceptar lo que pasó, no quiere discutir lo que está pasando, y la más chica está muy rebelde, ahora se me hace más dificil el trabajo de madre, porque ella me ayudaba mucho… extraño a mi hija, ella era mi mejor amiga”, agregó.

Darlene tiene la esperanza de que alguien haya visto algo esa noche, y de que, si esa persona es indocumentada, no crea que se verá afectada. Por el contrario, pide que ofrezca su testimonio para resolver este asesinato.

Cualquier pista puede ser proporcionada a los detectives de homicidios de la Policía de Los Ángeles (LAPD) a los siguientes teléfonos: 213-486-6890 y 1-877-527-3247.