Reformas en México

Establecer un régimen económico político para el manejo del petróleo es muy complicado y cada paso se presta a corruptelas
Reformas en México
El presidente de México, Enrique Peña Nieto muestra los documentos que firmó que promulgan las reforma energética en el Palacio Nacional en la Ciudad de México, el viernes, 20 de diciembre 2013.
Foto: AP

Burbujas

Nunca es tarde para desearles felicidades a rodos mis lectores, especialmente buena salud que es el tesoro más valioso.

Con el tiempo disponible que me han dado las festividades y para observar en persona y de cerca el clima político de México tras la aprobación, por el congreso, de varias reformas, decidí ir unos días a entrevistar y conversar.

La ms importante iniciativa, culturalmente hablando, es la educativa, pero está en el aire por la rebeldía civil de muchos profesores; la que más malestar ha causado entre la clase media es la fiscal, y la más trascendente es la reforma constitucional de la propiedad y del manejo de los hidrocarburos.

Hay otras, como la reforma política que fue mas bien de autoservicio para esos profesionales y acabó, cuando menos en ciertos puestos, con la “reelección” que tanta sangre costo establecer y les asegura a ciertos políticos el seguir colgados del presupuesto.

Los políticos, allá y aquí, siempre han visto por sus intereses y siempre han aprobado lo que les conviene…

Poder ver un panorama con todo eso, con opiniones diversas, ha sido una experiencia muy interesante. Sobre todo cuando uno se da cuenta que esas diferencias pueden deberse a información políticamente contaminada.

En el caso de los hidrocarburos hay una variedad enorme de opiniones, y entre ellas destacan tres:

Una que sostiene que se hizo bien en asegurar la propiedad de la nación sobre los hidrocarburos aun no extraídos.

La segunda es que esas medidas convierten a México en un país petrolero en el que todas las actividades procesales van a estar en manos extranjeras; ellos van a perforar, extraer y transportar el petróleo a sus instalaciones, lo van a procesar, y lo van a distribuir. México solo vende petróleo, que otros explotan. Ese parece que va a ser su papel, solamente el de recibir un porcentaje fijo o variable por barril de petróleo extraído. Por supuesto que esto acaba con el sindicato petrolero porque los contratistas tendrán su propio personal. Esto, tras las exageradas prestaciones del sindicato, beneficia al país, pero puede crearle un serio problema político al PRI (el partido en el poder).

La tercera forma de pensar es que todo gira alrededor de un nuevo campo de corrupción y que se han abierto las puertas para que quienes otorguen concesiones o contratos se hinchen de recibir comisiones multimillonarias.

Total que además de los corruptos de siempre, habrá que agregar a la lista a millonarios de la nueva ola, que como tiburones ya están rondando, y que no habrá un beneficio real para México.

Lo que más me impresionó del caso de la reforma de los energéticos es que no encontré, entre los entrevistados, a nadie que supiera a ciencia cierta que es lo que hay tras los acuerdos internacionales previos y actuales, ni cómo va a funcionar el sistema y cuáles van a ser las reglamentaciones, ni cual será la postura del sindicato de Pemex con sus decenas de aviadores, ni quién va a ser el receptor y contralor del ingreso por concesiones.

En otras palabras, entre el pueblo se habla mucho y se conoce poco o nada. Pareciera haber una campaña de supresión de información envuelta en ofertas de lo contrario. Se dice incluso que gobernación satura las redes sociales. Nada de lo dicho se puede confirmar pero se dice una y otra vez… No creo que Gobernación lo haga, pero el solo hecho que se repita tantas veces hace de una duda una realidad.

Consulté a un prominente abogado y a condición de privacidad me dijo: “Los cambios constitucionales fueron innecesarios ya que la redacción anterior permitía hacer lo que ahora se autoriza expresamente. La variante es que antes se tenía un artículo constitucional que regulaba acciones y ahora se incluyeron esas acciones en la constitución, o sea por política se siguió un camino inverso a lo usual”.

Establecer un régimen económico político para el manejo de todo eso es muy complicado y cada paso se presta a corruptelas. El que el presidente diga que los contratos van a estar abiertos al juicio público es demagogia. Quizás hasta puedan darse el lujo de publicar alguno, pero no existe mecanismo legal alguno para que si un ciudadano se inconforma pueda detenerse la puesta en vigor de un contrato.

Es ingenuo pensar que los políticos no tenían arreglos previos con los poderosos petroleros para este caso y creer que es hasta ahora que ese compromiso se va a negociar. El gobierno nos hace saber lo que quiere que sepamos y nunca sabremos que arreglos o compromisos previos se hicieron.

Se han encontrado grandes yacimientos tanto de gas como de petróleo en el sur de los Estados Unidos y México, tanto en tierra firme como en los mares patrimoniales de ambos países. En unos cuantos años, pudiera llegarse a una independencia de toda Norteamérica de los mercados petroleros del Medio Oriente, con la consiguiente perdida de importancia política de esa región.

¿Dentro de esa posibilidad político económica que papel puede jugar México que no sea solo el proveedor de petróleo crudo? ¿Qué pasaría si en defensa de sus mercados los actuales proveedores bajan el precio del barril a la mitad y destruyen con ello el brillante negocio que nuestros políticos parecen querer venderle al pueblo?

Habrá que darle una pensadita…