Artritis reumatoide: el diagnóstico es importante

La artritis reumatoide no debe provocar deformidad
Artritis reumatoide: el diagnóstico es importante
No todos los pacientes con artritis reumatoide terminan con deformidades.
Foto: Agencia Reforma

No todos los pacientes con artritis reumatoide deberán terminar con deformidades o en silla de ruedas a consecuencia de la enfermedad. La clave para evitarlo es ser diagnosticado y tratado tempranamente.

Así lo señala Diana Flores Alvarado, reumatóloga del Centro de Especialistas en Artritis y Reumatismo del Hospital Universitario del D.F., quien subraya que una temprana detección y diagnostico y un tratamiento oportuno cambia radicalmente la vida de los pacientes con artritis reumatoide.

“Tengo una maestra que tenía 30 años con la enfermedad. Ella iba con el homeópata. Claro que llegó conmigo en silla de ruedas y con deformidades”, relata la especialista.

“Pero hay pacientes que vienen, se les hace el diagnóstico y pueden tener las manos completamente normales con el tratamiento adecuado”, añadió.

La artritis reumatoide es una enfermedad crónica que lleva a la inflamación de las articulaciones y tejidos circundantes, pero que también puede afectar otros órganos.

Se desconoce la causa de esta enfermedad autoinmune, lo cual significa que el sistema inmunitario ataca por error el tejido sano.

“Es una enfermedad que, si bien es cierto afecta más frecuentemente a mujeres, también puede afectar a los varones”, advierte.

“Y muchas personas piensan que reumatología es la especialidad de los ancianos, pero la artritis reumatoide afecta frecuentemente a personas en la tercera y cuarta década de la vida, cuando eres económicamente activo o productivo.”

Sus síntomas

Algunos síntomas son dolor en las articulaciones, principalmente de las manos, muñecas y pies; sensación de rigidez matutina, donde la persona no puede cerrar bien las manos porque las siente duras o tiesas; hormigueo y adormecimiento de las manos, y aparición de nódulos en los codos y dorso de las manos.

“En ocasiones estos dolores despiertan al paciente por la noche o no lo dejan dormir. Puede acompañarse de otros datos no articulares como sensación de sequedad de ojo y de boca”, añade la doctora Diana Flores Alvarado.

La reumatóloga advierte que en ocasiones no se hace un diagnóstico y tratamiento oportuno porque el paciente toma los dolores como consecuencia de sus actividades, porque toma antinflamatorios o porque abusa de los esteroides o la famosa cortisona.

“Los corticosteroides son medicamentos mágicos porque les quitan el dolor inmediatamente a los pacientes, sin embargo, no controlan ni detienen la enfermedad”, señala.

“Es decir, me quitan los síntomas, pero la enfermedad va avanzando, y es cuando vienen las deformidades de la artritis reumatoide, que en realidad si se detecta temprano con el tratamiento adecuado no tendría porqué pasar”, añade.

Flores Alvarado destaca que actualmente el tratamiento, que consiste en dieta sana, fisioterapia, rehabilitación y medicamentos, permite controlar la enfermedad y devolverle al paciente calidad de vida.

“La terapia combinada consiste en la combinación de un antiinflamatorio, esteroideo o no esteroideo, para quitar el dolor e inflamación con la que viene el paciente. Pero lo que va a controlar la enfermedad son los fármacos modificadores de la enfermedad, que hay de dos tipos, los sintéticos y los biológicos”, indica.