Los Medias Rojas encaran…

Desde el 2010 ningún equipo ha retenido su título de Serie Mundial

Los Medias Rojas encaran…
El receptor David Ross y el taponero Koji Uehara celebran la victoria sobre San Luis que les dio el título de la Serie Mundial del 2013.
Foto: AP

Cualquier equipo o jugador que haya ganado un título de algo a nivel de Grandes Ligas sabe lo difícil que resulta alcanzar la cima.

Pero son muy pocos los que pueden decir cómo es seguir por lo más alto año tras año. El principal ejemplo últimamente es la más alta de las cumbres: la Serie Mundial.

La última vez que un campeón repitió fue en el 2000, cuando los Yanquis consiguieron su tercera corona seguida.

Se hubieran llevado su cuarta en fila si no hubiera sido por un globito de Luis González en el 2001.

Las 13 campañas sin un campeón en temporadas consecutivas son una menos que la racha más larga de 1979 a 1992 con un campeón diferente en cada oportunidad.

Esta es la historia que enfrentan los Medias Rojas, el conjunto con más títulos de Serie Mundial en la última década con tres, incluyendo su corona del 2013 tras un temporada en la que terminaron de últimos en la División Este de la Liga Americana.

El piloto de Boston, John Farrell, está consciente de que el reto que le espera es el mismo que han enfrentado los últimos 12 clubes que han tratado de defender su título: es un año nuevo con una serie de nuevos obstáculos a superar para llegar a la meta.

“No me he fijado detalladamente en lo que ha sucedido en el pasado. Pero lo que sé es que al hablar con los jugadores, tienen todo muy presente en sus mentes y estamos ansiosos de comenzar en unos meses”, expresó Farrell durante las reuniones invernales.

“La principal diferencia esta temporada sería que no tenemos la motivación natural que surgió en los muchachos para reivindicarse de alguna manera. Tenemos que supervisar eso durante el proceso, como los hicimos en la pretemporada del 2013”, agregó.

Desde el punto de vista individual, es más común repetir en categorías de estadísticas y premios, pero el venezolano Miguel Cabrera logró algo poco visto: en el 2013 repitió como Jugador Más Valioso de la Liga Americana y como campeón de bateo.

Al ser Jugador Más Valioso dos años seguidos, el toletero de los Tigres de Detroit fue el primero en hacerlo en el joven circuito desde Frank Thomas en 1993 y 1994.

Al conseguir su tercer título de bateo al hilo con un promedio de .348 (el mejor de su carrera), Cabrera fue el primero en lograr dicha hazaña en la gran carpa desde que Tony Gwynn se llevó cuatro en fila –de los ocho de su carrera– de 1994 a 1997.

También, lo hecho por Cabrera representa la primera vez que alguien repite como campeón de bateo en la Liga Americana desde que Wade Boggs consiguió cuatro títulos seguidos de 1985 a 1988.

Como otro ejemplo es Chris Davis. El cañonero de los Orioles de Baltimore impidió que Cabrera consiguiera algo que nunca se ha visto: llevarse la Triple Corona en campañas consecutivas, con sus 53 jonrones y 138 impulsadas.

El toletero dominicano de los Azulejos, José Bautista, fue líder de jonrones en las temporadas 2010 y 2011.

El último en llevarse el título de impulsadas en la Liga Americana dos veces consecutivas fue el también dominicano David Ortiz en el 2005 y 2006.

En la lomita, los tres títulos al hilo de efectividad de la Liga Nacional que el as de los Dodgers, Clayton Kershaw, alcanzó la campaña pasada marcaron la racha más larga desde que Greg Maddux tuvo tres en fila de 1993 a 1995.