6 tips para cambiar un mal hábito

Las acciones que realizas reiteradamente con facilidad, e incluso instantáneamente, son las conocidas como hábitos. Este tipo de acciones son muy importantes debido a la perseverancia que lleva implícita su repetición diaria. Comer sanamente, levantarse temprano, caminar 30 minutos diarios son hábitos positivos. Sin embargo, muchas veces lo que tenemos son costumbres negativas que sabotean nuestra prosperidad, vitalidad y salud a largo plazo. En ese caso es necesario cambiarlas.

Siendo la reiteración de una acción la característica principal del hábito, cambiar uno es desafiante porque da la sensación de que es más fácil seguir la inercia aprendida que crear una nueva. La buena noticia es que sí es posible cambiar a mejor. A continuación, te guiamos sobre cómo cambiar una mala costumbre siguiendo unos pocos pasos.

  • Lleva un diario. Es fundamental que anotes tu desempeño diario. Dependiendo de la costumbre a cambiar, tendrás que anotar sólo una vez o varias veces al día. En caso de que tu mala costumbre afecte a tu familia o simplemente sientas que esta idea puede ayudarte a cumplir la meta de tu cambio, aplícala: elije alguien de confianza y pídele que te ayude a evitar tentaciones, que se reúna contigo varias veces por semana para analizar tu diario de desempeño y guiar tu avance.
  • Concéntrate en el resultado. Punto vital para mantener el incentivo durante al menos 21 días de repetición, tiempo necesario para crear un hábito. Elige el motivo que más te inspire a cambiar y recuérdalo todos los días. Por ejemplo, si quieres dejar de comer exceso de dulces o grasas, enfócate en lo bien que te sentirás con un cuerpo esbelto o cuidando tu salud cardíaca, viviendo más y mejor tiempo para tus hijos.
  • Ve paso a paso. Enfoca bien tu energía , concéntrate en un día por vez, no te agobies pensando en el camino a recorrer o lo difícil que puedas percibirlo. Cada día donde hayas realizado el nuevo accionar es un triunfo que te acerca más al éxito total, míralo así y la paciencia necesaria en este proceso de cambio se expresará sola.
  • Intercambia. Benefíciate de la programación humana a desarrollar costumbres e intercambia la mala costumbre que quieres eliminar por una práctica positiva.
  • Refuerzo positivo. Como apoyo al rendimiento puedes “premiarte” cuando, por ejemplo, hayas cumplido 7 días consecutivos realizando la nueva acción positiva. Podrías estimularte con un buen masaje después de haber logrado una semana de ejercicios cada mañana, o permitirte disfrutar una porción de postre favorito luego de varios días sin comer grasas o de no picotear dulces.
  • Refuerzo negativo. Cada vez que caigas en tentación y realices el hábito negativo puedes “recordarlo”, por ejemplo, colocándote un brazalete ese día. La idea es ayudarte a ser consciente de las situaciones donde tengas más tendencia a realizar la mala costumbre (ej.: decir malas palabras, criticar a otros) para evitarlas o enfrentarlas con otra mentalidad.