Aprende a dominar tu ira

La ira es un estado emocional que oscila respecto a su intensidad.

Actualmente, por diversos motivos, puedes sentirte impotente ante algunas decisiones que se están tomando por tu entorno, ya sea en tu trabajo, familia, política, salarios… Esto está creando una sociedad furiosa y reactiva, en definitiva, cargada de emociones negativas que influyen en tu bienestar físico y emocional.

La ira es un estado emocional que oscila respecto a su intensidad, desde un enojo pasajero o leve hasta una furia y enfado intenso. Como otras sensaciones, está acompañada de cambios psicológicos y biológicos que repercuten directamente en tu salud.

Cuando te sientes intensamente enfadada, a nivel físico aumenta tu frecuencia cardíaca y presión arterial; lo mismo sucede con tu nivel hormonal de energía: aumenta la adrenalina y noradrenalina de tu organismo.

Emocionalmente, te sientes invadida, traicionada y desesperada. Sientes que algo es más poderoso que tú y que se escapa de tu control; te sientes completamente impotente . La rabia o cólera puede ser originada por situaciones externas o puede ser causada por problemas internos o recuerdos de tu pasado. 

La forma instintiva de manifestar la ira es responder de manera violenta o agresiva. El enfado, en principio, es una respuesta natural y adaptativa a las intimidaciones e inspira emociones y conductas potentes, frecuentemente agresivas, que te permiten luchar y defenderte cuando te sientes atacada. Por lo tanto, un determinado grado de enfado es necesario para sobrevivir.

El problema surge cuando esta i ra es extrema y escapa completamente de tu control ; por eso, es necesario que aprendas algunas pautas que te van a permitir combatir la ira y recuperar el control de ti misma en un momento de enfado intenso.

Consejos para controlar tu ira

Algunos de los consejos de la Asociación Americana de Psicología para controlar el enojo son los siguientes:

– Expresa tus sentimientos de enfado. Aprende a dejar claras tus necesidades, pero sin dañar a las demás personas.

– Si no puedes expresarlo, redirígelo. Reprime esa ira que sientes yconviértela en una conducta más productiva .

– No guardes tu enfado dentro. Acumular el enojo puede provocarte problemas de hipertensión, problemas circulatorios, ansiedad y depresión.

– Utiliza técnicas para calmar tu interior. Aprende técnicas de relajación y mejora tus técnicas de respiración. Te ayudarán a reducir tu ritmo cardíaco, te calmará y podrás dejar pasar esas emociones tan intensas; además, cuida tu salud .

– Busca ayuda profesional. Si tu ira está descontrolada y está afectando gravemente tu vida y tus relaciones, considera buscar ayuda de un terapeuta que te dé pautas para controlarla mejor.

Fuente imagen: Esta imagen es una obra derivada de Angry guy por Ben Raynal , disponible bajo la Licencia de Atribución No-Comercial en http://www.flickr.com/photos/zubrow/5580184812/