¡Atrévete a tener grandes sueños!

La mayoría de las personas tienen tendencia a abandonar sus sueños antes de verlos realizados. Es verdad que nuestra sociedad no ve con buenos ojos a los soñadores. Esto es porque algunos siempre fracasan, son los que nunca pasan a la acción. Hay que soñar pero también hay que posibilitar que nuestro sueño se realice. Es decir, hay que hacer todo lo que esté en nuestras manos para que se cumpla.

Debemos enfrentarnos al reto de alcanzar nuestros deseos con determinación y con la seguridad de que llegaremos a ellos porque nos los merecemos. No importa lo grandes que sean, son posibles. ¿Cómo crees que se inventó el automóvil, el avión, o cómo llegó el hombre a la luna? Soñando a lo grande y trabajando con fe en tus posibilidades.

Soñar a lo grande no es difícil. Sin embargo, muchas veces creeremos que nuestro sueño es inalcanzable. Si dejamos de intentarlo se verá dañada nuestra autoestima. Hay que saber que la mayoría de los obstáculos que nos impiden lograrlo están dentro de nuestra mente, no son reales. ¡Recuperemos la pasión y la ilusión del principio!

Piensa qué te gustaría lograr para ti y tu familia en la vida, qué es lo que más deseas, lo más importante. Haz una lista de tus sueños. Pueden ser de tipo material como un coche más grande o una casa de vacaciones, de tipo laboral como un ascenso o crear tu propia empresa, de tipo personal como algo nuevo que quieras aprender ( un oficio, un hobby ) o simplemente tomarte más tiempo para ti , o deseos dedicados a los demás como donar dinero o tu tiempo a organizaciones benéficas o quizá quieras dejar tu huella en el mundo con algún gesto. Con tu lista hecha, pasemos de soñar a la acción.

Pregúntate el porqué de cada sueño. Se necesita un porqué poderoso para que no nos desanimemos con las primeras dificultades.

Analiza qué te impide estar ya disfrutando de ese sueño. Tienes que conocer cuáles son los obstáculos para llegar a él.

Haz un repaso de qué habilidades e información necesitarás para llegar a tu meta. Encuentra los recursos que te harán falta, o apóyate en personas que ya lo hayan conseguido.

Con todo esto, organízate. Diseña los pasos a seguir desde ya. ¡Y comienza ahora mismo! Haz hoy la primera acción para trabajar en la consecución de tus sueños, no lo dejes para mañana.

Y lo más importante de todo: no abandones nunca . Con un plan bien trazado y una fuerte determinación, no dudes de que lograrás para ti y tu familia todo lo que te propongas. Cuando las cosas se pongan difíciles, coge aire y recuerda la pasión con la que comenzaste a soñar.