Bacteria “pesadilla”: una seria amenaza

Conocida popularmente como bacteria “pesadilla” porque, en efecto, constituye una especie de mal sueño para las autoridades de salud, la Enterobacteriáceae Resistente al Carbapenem (CRE, por su sigla en inglés) constituye una severa amenaza para hospitales y residencias de ancianos en Estados Unidos, donde se ha revelado como mortal en la mitad de los casos reportados.

Estadísticas suministradas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informan que el 4% de las instituciones hospitalarias y el 18% de las casas para abuelos del país han resultado afectadas por la CRE, una bacteria que vive en el sistema digestivo y se resiste a los carbapenems, antibióticos potentes con un gran espectro bactericida.

Según los CDC, la mayor parte de las infecciones causadas por la bacteria “pesadilla” se ha registrado en enfermos que han estado ingresados en un hospital por mucho tiempo y en adultos mayores que viven en residencias de ancianos.

La CRE, que se disemina de enfermo a enfermo y por medio de las manos de los trabajadores sanitarios, ocasiona el fallecimiento a la mitad de los pacientes que la contraen y que, además, reciben ventilación artificial o medicamentos por vía intravenosa a causa de otra patología. En estos enfermos, cuya salud está comprometida, el peligro de una infección mortal es altísimo.

El director de los CDC, doctor Thomas Frieden, subraya que los medicamentos antimicrobianos más eficaces no están funcionando. Por esa razón, insta a los doctores y a los directivos de salud a trabajar juntos con el fin de crear un plan de detección y protección que evite la expansión de estas infecciones a la comunidad y otras instituciones.

En este sentido, los CDC han dado a conocer una serie de medidas destinadas a ese efecto, entre las que destacan: aumentar el control de las infecciones, reunir en el mismo sitio a los enfermos con la CRE, utilizar los antibióticos apropiadamente, velar porque los trabajadores de la salud usen guantes siempre y tratar de que los pacientes pasen el menor tiempo posible en los hospitales.

Hasta la fecha, la bacteria “pesadilla” sólo se ha registrado en las instituciones citadas. Sin embargo, es cuestión de tiempo que surjan casos en otros lugares. “Las bacterias de los hospitales siempre encuentran un camino de salida”, subraya Richard Besser, un experto en el manejo de los antibióticos de los CDC.

En torno al origen de este microorganismo, el profesor de medicina de la Universidad de Nueva York, doctor Marck Siegel, opina que éste es el resultado de un empleo indiscriminado de los fármacos antimicrobianos. “Cuanto más antibióticos se usen -reconoce- mayor será la resistencia que se produzca”; un escenario que podría empeorar si se toma en cuenta que la “pesadilla” es capaz de transmitir su resistencia a otras bacterias similares.

Es decir, infecciones comunes y corrientes podrían convertirse en mortales también, en lo que expertos ya denominan como “apocalipsis antibiótico”. Con el objetivo de frenar ese peligro potencial a toda costa, los propios especialistas recomiendan estar muy alertas a las novedades en torno al tema y, sobre todo, extremar las medidas de higiene, como lavarse las manos frecuentemente, para evitar un posible contagio.