Casa Blanca admite: aún no se gana guerra contra pobreza

El gobierno de EEUU defiende papel de programas de ayuda social y desarrollo económico

Casa Blanca admite: aún no se gana guerra contra pobreza
La pobreza ha obligado a muchos a recurrir a organizaciones benéficas para recibir comida gratuita. En esta foto, un grupo de personas recibe una cena de Día de Acción de Gracias en Los Ángeles.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Washington.- La Casa Blanca reconoció hoy que, medio siglo después de la “guerra contra la pobreza”, aún queda mucho por hacer para ayudar a las casi 50 millones de personas que viven en la pobreza y con escasas posibilidades de escapar de ella.

En un informe de 53 páginas, el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca destaca, por un lado, los logros de la guerra “incondicional” contra la pobreza que declaró en 1964 el entonces presidente Lyndon B. Johnson y, por otro, documenta los esfuerzos de la Administración Obama para fortalecer algunos de los programas clave para la seguridad económica del país.

La “guerra contra la pobreza”, que llegó a incluir 15 programas entre 1964 y 1968, centrados en los empleos, la educación, salud y vivienda, conformó una de las agendas domésticas más ambiciosas de la historia reciente de EEUU.

Pero las iniciativas han sido criticadas por líderes como el senador republicano por Florida, Marco Rubio, que en un discurso que ofrecerá este miércoles en el Capitolio considera que la “guerra contra la pobreza” ha sido un “fracaso” y ataca la política económica de Obama.

Según el informe de la Casa Blanca, la pobreza ha disminuido en más de un tercio, de 25.8% en 1967 al 16% en el 2012.

En el 2012, sin embargo, hubo en EEUU, conocido como la “tierra de las oportunidades”, un total de 49.7 millones de estadounidenses pasando penurias por vivir en la pobreza, incluyendo 13.4 millones de niños.

El informe enumera las conquistas del gobierno de Obama para incrementar la seguridad económica a través de programas que “sacaron de la pobreza a más de 45 millones de personas en 2012”, lo que se traduce a un promedio anual de 27 millones desde 1968.

Casi sin que produzca sorpresa, el informe defendió los beneficios de la reforma de salud del 2010, que mediante la expansión del programa federal de “Medicaid”, ha dado mayor acceso al cuidado de salud a la gente pobre.

El documento defiende el papel “positivo” del gobierno para aliviar la pobreza, e insta al Congreso a trabajar de forma bipartidista para incrementar las oportunidades económicas en EEUU.

El informe advierte de la necesidad de trabajar por el crecimiento económico y defiende un aumento del salario mínimo federal de $7.25 a $10.10 la hora, pero sin recortar programas que han servido de comodín para la gente necesitada.

En las últimas semanas, tanto “Obamacare” como la política económica de Obama han sido blanco de ataques por parte de los republicanos, en una clara señal de que la lenta recuperación económica será un tema dominante en los comicios legislativos de noviembre próximo.