Cómo lograr la plenitud del cuerpo, mente y alma con el yoga

El yoga es quizá la técnica más completa porque permite encontrar el bienestar en todos los aspectos.

Ya hace más de 4 mil años, la sabiduría oriental veía en la combinación de asanas, respiración y meditación una vía para alcanzar el estado pleno del ser. En ese momento era un privilegio para pocos practicarlo, pero hoy en día está al alcance de prácticamente todos.

Diversas técnicas de trabajo corporal para perder estrés y ganar tranquilidad han aparecido desde hace varios años como una respuesta a los cambios en el estilo de vida de un mundo cada vez más acelerado y agresivo. Entre ellas, el yoga es quizás la más completa porque permite encontrar el bienestar en todos los aspectos.

En realidad, éste es un sistema holístico que trabaja en todos los planos y es, precisamente, la integración de cuerpo, mente y espíritu lo que genera un estado de plenitud. Cuando adoptas esta disciplina como un estilo de vida, además de disfrutar de una actividad que combina posturas para mejorar la constitución física, se van gestando cambios internos como mayor serenidad, resistencia ante las adversidades y paz interior.

Si quieres iniciarte paulatinamente en esta práctica, puedes probar con el  Hatha yoga , una de las más populares y beneficiosas técnicas utilizadas para mejorar la resistencia y la flexibilidad. A partir de allí, puedes ir explorando otras variantes hasta hallar aquella con la que te sientas totalmente a gusto.

Toda persona, independientemente de su condición física o su edad, puede mejorar su  salud mediante esta terapia ancestral. Ropa ligera, un mat, disposición y las recomendaciones a continuación son los únicos elementos necesarios para comenzar.

1.- Respira

El control de la respiración, o Pranayama, es muy importante para avanzar; es mediante ésta que logras energizarte, relajarte o conectar una postura con otra.

2.- Concéntrate

El yoga es una actividad consciente: no hagas movimientos mecánicos; piensa en cada uno de los giros que realizas y permanece atenta a las sensaciones corporales.

3.- Ve a tu ritmo

Empieza lentamente y no intentes competir contigo misma o con los demás. Las asanas deben ser estables y cómodas. Cuando no te sientas bien con una en específico, no obligues a tu cuerpo a hacerla, con el tiempo lo irás consiguiendo.

4. Calienta y enfría

Es muy importante tomarse por lo menos 5 o 10 minutos para preparar los músculos para el ejercicio y evitar lesiones. No olvides tampoco enfriar al terminar. Una meditación corta es perfecta para cerrar.

5.- Vive la filosofía yóguica

Aplica el yoga en tu vida diaria, especialmente en situaciones límite de tu vida. Por ejemplo, cuando estés atrapada en el tráfico, relájate y respira, para que de esta manera calmes la mente y relajes el cuerpo.

Fuente imagen: Yoga por RelaxingMusic , disponible bajo Licencia de Atribución “Sharealike” en http://www.flickr.com/photos/83905817@N08/7676576180/