Dale todo el amor del mundo a tu corazón

¿Sabías que las enfermedades del corazón son la causa principal de muerte en los Estados Unidos?

El mes en que todo se viste de corazones para celebrar el día del amor y la amistad se dedica también a la protección de la salud del corazón. Así que febrero es el mejor momento para que empieces a cuidar el tuyo y el de toda la familia. ¿Cómo? Siguiendo simples pautas para que siga latiendo fuerte y saludable toda la vida.

¿Sabías que las enfermedades del corazón son la causa principal de muerte en los Estados Unidos? Así es, uno de cada 3 adultos sufre de algún tipo de enfermedad cardíaca. No creas que por ser mujer las estadísticas te favorecen y que los problemas cardíacos son más bien “cosa de hombres”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares son la causa principal de mortalidad entre las mujeres de todo el planeta. Y precisamente aquí es donde tú entras en acción, como mujer a la cabeza de tu hogar: ¡el 80 por ciento de las enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir! Basta con que se pongan en práctica una serie de hábitos saludables para proteger la salud de tu corazón y la de todos los miembros de tu familia.

Deja de fumar

Deja de fumar y evita el humo de segunda mano . Si hasta ahora no habías encontrado una buena razón para dejar este hábito tan nocivo, ¡ya la tienes! El tabaco es uno de los factores de riesgo más importantes en la enfermedad cardíaca.

Si dejas de fumar (o exhortas a tu esposo o a tus hijos a que lo hagan), evitarás además el riesgo de desarrollar cáncer del pulmón y/o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), y librarás a los que viven a tu alrededor del nocivo humo de segunda mano. Y en pocos años, el riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca se reducirá al mismo nivel que el de los que no fuman.

Ponte en movimiento

Un estilo de vida sedentario perjudica a todo tu organismo y en especial a tu corazón, así que si te gusta algún deporte, no esperes más para practicarlo. O comienza a incorporar algún tipo de actividad física en tu vida diaria. Una caminata de 20 minutos al día es un excelente comienzo que te proporciona los mismos beneficios que 75 minutos a la semana de ejercicio más vigoroso (nadar, trotar o montar bicicleta). Tú decides. Además de un corazón más saludable, liberarás tensiones, dormirás mejor y mejorarás tu expectativa de vida.

Mejora tu alimentación

Si estás a cargo de la compra de los víveres y de la preparación de los alimentos , aprovecha tu autoridad en la cocina para cambiar tu vida y la de tu familia – para bien, desde luego.

Evita el consumo de alimentos procesados, fritos y con exceso de azúcar. En su lugar, pon énfasis en carnes magras, frutas y vegetales frescos, granos integrales y productos lácteos bajos en grasa. Cuando estos alimentos llegan a ser la base de los menús en tu hogar, ayudas a todos a controlar su peso, su presión arterial, su nivel de azúcar en la sangre y su colesterol.

La Asociación Americana del Corazón sugiere, por ejemplo, en una dieta de 2,000 calorías consumir por lo menos de 4 a 5 tazas de frutas y vegetales al día; pescado mínimo 2 veces a la semana; incluir granos integrales ricos en fibra (como la avena o el arroz, por ejemplo, tres porciones de una onza) diariamente; reducir la sal a menos de 1,500 mg al día o el equivalente a media cucharadita; limitar las carnes procesadas a no más de 2 porciones a la semana; incluir 4 porciones de nueces, legumbres y semillas a la semana y limitar las grasas saturadas.

Controla tu peso

El sobrepeso hace que tu corazón tenga que trabajar más, por lo que debes hacer un esfuerzo por eliminar los kilos o libras que te sobren. Si modificas tu dieta y haces más ejercicio, ese sobrepeso irá desapareciendo progresivamente.

Ten presente que demasiada grasa, en especial si se acumula en el abdomen, aumenta tu riesgo de desarrollar presión alta, colesterol elevado y diabetes , todos ellos factores de riesgo para la enfermedad cardíaca. Dale un descanso a tu corazón, reduciendo todo el peso que puedas, ¡no flaquees!

Cuidado con el colesterol

A pesar de su mala reputación, necesitamos el colesterol para mantener nuestra salud (ayuda a proteger los nervios, fabricar las paredes de las células y producir hormonas), pero debemos buscar un equilibrio entre el llamado colesterol malo (lipoproteína de baja densidad o LDL), que en cantidades excesivas tapa las arterias y perjudica al corazón, y el colesterol bueno (lipoproteína de alta densidad o HDL) que limpia el colesterol malo de las arterias y protege tu salud cardiovascular.

Para lograr este equilibrio, haz ejercicio, limita las grasas saturadas de tu dieta, reduce el consumo de carne roja, los productos lácteos enteros y las grasas trans . Un análisis de sangre le dirá a tu médico cómo están tus niveles de colesterol: lo ideal es que tus niveles totales estén por debajo de los 200 mg/dl.

Vigila tu presión arterial

Uno de cada tres estadounidenses tiene presión alta y, sin embargo, uno de cada cinco no sabe que la tiene porque no causa síntomas hasta que es demasiado tarde. No esperes a enterarte por las malas. Una presión arterial saludable debe estar por debajo de los 130/90 mm Hg.

Controla la glucosa en la sangre

La diabetes puede hasta cuadruplicar tu riesgo de un ataque cardíaco o de accidente cerebrovascular , por lo que debes esmerarte en evitar desarrollar diabetes tipo 2, y si ya la padeces, en mantener tu glucosa en la sangre bajo control. De nuevo, la dieta y el ejercicio son vitales en esta tarea.

Procura combatir el estrés

Atender las responsabilidades es una cosa y olvidarse de uno es otra. Dedica un tiempo del día a ti, a dedicarlo a algo que te apasione y te relaje . Un pasatiempo, clases de yoga o salir a caminar, estos son algunos ejemplos de formas efectivas de contrarrestar el efecto negativo del estrés en tu vida y en tu salud.

El corazón es el motor de tu organismo, y para que pueda seguir impulsándose adecuadamente tienes que echarle una mano. Como te habrás dado cuenta, todo está conectado.

Si cambias tu alimentación, disminuyes el estrés y haces más ejercicio, automáticamente mejora tu presión arterial, tu control de la glucosa, tu peso y tu salud cardiovascular. En este mes de febrero empieza a darle más cariño a tu corazón, pero recuerda que es un compromiso para toda la vida.