El aspecto emocional de tu relación con la comida

Mezclar las emociones con tus alimentos de manera distorsionada puede traerte serios desórdenes alimenticios.

Sabías que el aspecto emocional está directamente ligado a la forma en que te relacionas con los alimentos? Por ejemplo, cuando comes sin control (ansiedad), cuando no comes bien o cuando detestas la comida hasta expulsarla de tu cuerpo una vez ingerida (rabia, vergüenza). ¿Cuántas veces te has visto envuelta en estos extremos? ¿Cómo estaban tus emociones entonces? ¿Lo has valorado?

No tienes idea de cuán importante es que te realices estas preguntas, pues los desórdenes en la alimentación, las dietas de moda y obsesiones con el peso, pueden acarrearte serios problemas de salud que no puedes ni siquiera sospechar.

¿Sabes por qué haces tantas dietas?

Las dietas en sí mismas no son malas, siempre y cuando sean supervisadas por un equipo multidisciplinario que te asesore en este sentido. Toma en cuenta que si estás haciendo dietas constantemente es quizás porque algo no va bien en tu interior, puede que tengas una imagen irreal, pobre o deformada ti misma y de tu cuerpo; una obsesión con el peso y su control, o problemas emocionales urgentes que escondes detrás de esta necesidad de hacer dieta .

¿Crees que padeces algún trastorno relacionado con la alimentación?

Toma nota de los siguientes desórdenes para auto-valorarte:

Anorexia nerviosa: es un temor anormal a subir de peso; las personas se ven a sí mismas gordas aunque en realidad estén muy delgadas. Quienes la padecen están obsesionados con el peso y sólo consumen pequeñas cantidades de alimentos que no engordan, además hacen ejercicios excesivos, consumen píldoras adelgazantes, utilizan diuréticos, laxantes e incluso se inducen el vómito. Sufren depresión, ansiedad e ideas suicidas.

Bulimia nerviosa: la padecen personas igualmente obsesionadas con engordar. En este caso el individuo ingiere grandes cantidades de comida que compensa con vómitos forzados. También puede abusar de laxantes, hacer ejercicios excesivos y ayunos. Puede hacer una sola de estas cosas o todas combinadas.

Estos ciclos de atracones y vómito inducido pueden repetirse varias veces a la semana o incluso varias veces al día. Se diferencia de la anorexia en que la persona que la padece suele tener un peso normal, pero tiene esta obsesión secreta y un sentimiento predominante de vergüenza y rabia contra sí misma que le hace difícil admitirlo. Los efectos para la salud son terribles y en extremos puede causar incluso un ataques cardíaco.

Trastorno por atracón de comida: es el más común de todos y puede suceder por estrés, ansiedad, depresión o simple aburrimiento. La persona pierde control sobre su alimentación y come compulsivamente. No vomita o ayuna, sino que engorda y puede llegar a la obesidad extrema .

¿Qué puedes hacer si te enfrentas a alguno de estos trastornos?

  • En primer lugar ser muy honesta contigo misma para aceptar que padeces un trastorno emocional y revisar tu relación con los alimentos.
  • Asesorarte con un especialista de la salud acerca de tu caso y lo que necesita tu cuerpo. Recuerda que cada persona tiene una constitución y un metabolismo completamente distinto, por lo tanto tú eres única.
  • Mirarte de forma positiva y tomar en cuenta lo bueno que tiene tu cuerpo y lo que hace por ti.
  • Trabajar tu autoestima pues te sentirás segura de ti misma y te alejarás de los desórdenes alimenticios .
  • Buscar información sobre hábitos de alimentación saludables y comenzar a adoptarlos.

Finalmente recuerda que tu área emocional requiere cuidado y sólo tú puedes darselo. Rodéate de personas e ideas positivas y toma el control. Solicita ayuda a tiempo y no llegues a estos extremos , porque solo tienes una vida para vivirla con salud.