El contacto con la naturaleza reduce el estrés

Lo ideal es que alcances un equilibrio y que sientas el vínculo innato y ancestral con la Tierra.

La cultura occidental se ha ido alejando de la vida natural. La vida altamente urbana, la tecnología, han ido ganando la batalla hasta dejarla en un segundo plano a la hora de hacer planes. Lamentablemente, pasear por un centro comercial ha sustituido a dar un paseo por un bosque, los niños prefieren jugar en una videoconsola a construir una cabaña en un árbol.

Richard Louv en su libro “El último niño en el bosque” acuñó el término “déficit de la naturaleza” causando una auténtica revolución al afirmar que dolencias como la depresión, el estrés, la ansiedad, déficit de atención podían tener una causa común: el alejamiento del medio natural.

En libros posteriores ha continuado este pensamiento considerando este déficit, una enfermedad social que tiene una única cura a la que ha denominado “vitamina N” y que se obtiene al pasar más tiempo al aire libre, manteniendo un contacto con el resto de seres vivos. No se trata de que te desvincules completamente de la tecnología; en estos tiempos es casi imposible darle la espalda y además te ofrece múltiples beneficios a los que no tienes por qué negarte.

Lo ideal es que alcances un equilibrio y que sientas el vínculo innato y ancestral con la Tierra. Para ello hay actos muy sencillos que puedes realizar, no se requieren grandes proezas. Aquí te damos algunas recomendaciones para que te sientas más unida a la naturaleza:

  • Camina descalza

Descalzarte y sentir el contacto físico con la Tierra te llenará de energía. Siente cada paso, como apoyas cada dedo del pie, el talón, siente el suelo que pisas ya sea tierra, césped, arena.. Siente la conexión, como te enraízas a la tierra. Es necesario que camines con calma, respirando profundamente.

  • Abraza un árbol

Sí, parece un cliché, pero abrazar a un árbol es un ritual gratificante. Siente su energía, intenta escuchar su latido y siente la fusión con él.

  • Dibuja el paisaje

El contacto con la naturaleza es altamente creativo, de hecho puedes disfrutar mucho si te sientas y dibujas lo que ves. No te agobies por conseguir un bonito dibujo, sólo disfruta de la experiencia de dibujar en ese paisaje.

  • Camina junto al curso de un río

El agua es fuente de vida. El sonido de su fluir, el frescor que se siente en el curso de un río… Sólo debes probarlo para entender por qué constituye un paseo reparador.

  • Escucha el silencio

La vida en la ciudad es todo ruido, el tráfico nos aturde, las conversaciones se solapan… Cuando estés en un bosque párate a escuchar el silencio. Es una meditación asombrosa.

  • Disfruta en familia

Un día con tu familia en un entorno natural es una de las cosas más bonitas que puedes compartir: buscar gusanos, conchas, trepar un árbol. Es importante que tus hijos disfruten de esto, que estimules su imaginación.

El contacto con la Tierra es un estímulo para los sentidos, una inspiración para la mente y un sosiego para el espíritu. ¿Por qué no lo recuperas?