Embarazo complicado a raíz de una cardiopatía, ¿qué recomendaciones se deben seguir?

En las mujeres que padecen algún tipo de cardiopatía, los embarazos han de ser planificados y con previa consulta al cardiólogo. Sin embargo, hay muchos casos en los que puede darse un embarazo inesperado y es en estas ocasiones donde el especialista es quien debe dar la aprobación para continuar con el mismo. En caso de elegir esta última opción, se deben seguir una serie de recomendaciones que disminuyan los riesgos de un embarazocomplicado.

Para determinar si un embarazo bajo estas circunstancias es viable, existen parámetros que miden la capacidad de la mujer de continuar con la gestación. Se miden las distintas partes del corazón y se tiene también en cuenta el grado de dificultad respiratoria, conocido como disnea, que la paciente presenta ante determinados esfuerzos físicos. Según el doctor Horacio Pérez, cardiólogo del Hospital Nuestra Señora de la Candelaria, para medir el grado de disnea los cardiólogos se basan en los criterios empleados por la NYHA ( New York Heart Association ). En el caso de que la gestante presente disnea en grado III o IV, es decir, falta de aire ante pequeños esfuerzos y con una importante limitación al ejercicio, el cardiólogo recomendará la interrupción de la gestación evitando así un embarazo complicado con un importante peligro para la salud de la madre y del feto.

Según Pérez, en caso de que se apruebe la continuidad del embarazo, la gestante tendrá que acudir a controles médicos continuamente. Además, deberá seguir una serie de recomendaciones entre las que se encuentran la disminución del consumo de sal, evitando de esta forma la retención de líquidos en el organismo que conlleven a la falta de oxígeno; también se recomienda no realizar grandes esfuerzos puesto que ya el corazón, deteriorado de por sí, está realizando un doble trabajo y, si se le añade otra carga, conlleva un sobre esfuerzo que puede ocasionar una parada cardíaca. El cardiólogo resaltó la importancia de la higiene personal con el fin de evitar cualquier infección que pudiese ocasionar una pericarditis, que es la inflamación de la membrana que recubre el corazón, situación que puede acarrear la necesidad de intervenir con urgencia a la gestante.

Hay que tener especial atención en el momento del parto. El especialista afirma que, en principio, con una disnea de grado I o II es viable un parto normal puesto que la madre podrá resistir el esfuerzo físico que conlleva. De todas formas, en caso de que la gestante mostrase alguna complicación, se valorará la posibilidad de realizar una cesárea que, según Pérez, también supone un riesgo debido a la cantidad de anestesia que debe emplearse. A la hora de tratar el tema del parto, Horacio Pérez vuelve a recalcar la necesidad de evitar las infecciones y es por este motivo que explica la importancia de administrar, durante el parto, antibióticos por vía intravenosa que protejan al cuerpo de posibles infecciones.

Salvo estas recomendaciones, la paciente cardiópata dará a luz al igual que cualquier otra mujer completamente sana. Cierto es que en estos casos se controlarán con más detenimiento la presión arterial y las pulsaciones por lo que, en caso de ser necesario por un excesivo cansancio físico de la madre o del feto, el doctor ayudará a extraerlo a través de fórceps o de ventosas.