Es difícil evitarlo, pero los efectos de enfadarse pueden ser muy negativos

Algunas zonas del cerebro como la que controla las emociones o la que evita que actuemos irracional e impulsivamente, pueden dejar de funcionar.

Si bien el enojo puede contribuir a expresar nuestros sentimientos negativos, los efectos de enfadarse pueden ser peligrosos cuando esto nos lleva a la ira y a perder el auto-control.

Se ha demostrado en varios estudios, que el auto-control no es inagotable y que, si se abusa de él, nuestra salud puede quedar comprometida. Algunas zonas del cerebro como la que controla las emociones o la que evita que actuemos irracional e impulsivamente, pueden dejar de funcionar. Entonces, ¿cómo combatir el enfado?

Lo primero, y más difícil de conseguir, es evitar las situaciones conflictivas. La prevención es siempre mejor que la solución. Si estás ya en dentro del problema, intenta relajarte, ¡cuida tus emociones!

  • Cuida lo que transmites: desde una leve irritación hasta la rabia intensa, puedes arrepentirte luego de haber usado malas palabras e insultos. De este modo, sólo malogras tu salud emocional. No lograrás nada.
  • Olvida el pasado: recrearse en algo que ya pasó es volver a vivir malas sensaciones y repetirlas en el presente.
  • Mejorar la situación presente: No recurras a frases que mezclen cosas buenas con cosas malas. Busca expresiones conciliadoras y constructivas.
  • Salud emocional de las otras personas: la burla, además de inefectiva, no sólo te afectará a ti, sino a la otra persona de una manera muy triste y difícil de perdonar. Evítala de todas las maneras posibles. ¡Reflexiona!
  • Amenazas: Nada bueno te traerá esto, es una forma de maltrato psicológico y puede ser demostrado en la corte, por lo que es importante que lo tengas en cuenta para no perder algo más que los estribos.
  • No hablar “por hablar”: no digas cosas en las que no creas, aún en el momento de más irritación, evita decir ya no te amo, ya no te quiero, ya no te necesito. Las heridas sólo pueden causar dramas emocionales y son muy difíciles de curar. Piensa mucho antes de hablar, los efectos de enfadarse pueden perdurar largo tiempo en tu vida luego de una explosión de estas características.
  • Trata de no realizar chantaje emocional: es contra-productivo e inútil a largo plazo. Es una forma de manipulación muy peligrosa que puede meternos en serios problemas.

Si ves que todo esto te supera, y no puedes controlarlo, respira profundo, relájate y retírate a un lugar tranquilo donde puedas pensar mejor las cosas intentando no hacer ningún comentario en ese momento. Cuando ya estés mejor, reflexiona sobre las cosas que causan tu enojo y cuáles son los efectos de enfardarse más notorios en tu piel, en tu estado emocional y en tu pensamiento. En casos graves, y crónicos de enfados recurrentes, considera obtener ayuda de un psicoanalista .

Trabaja tu interior para gestionar mejor tus emociones y problemas, no te encierres en la situación, enfréntala y resuélvela.