Galletas de manteca fáciles y exquisitas

Poner todos juntos las manos en la masa, cortar pastas de distintas formas y hacer galletas de manteca para luego decorarlas con lo que sea que tengas en casa es una opción de lo más divertida para una tarde en familia. Apunta esta receta de galletas súper fáciles de hacer y aprobadas en un 100% por el paladar infantil.

Ingredientes:

  • 1 taza de mantequilla
  • 1 taza de azúcar
  • 1 huevo grande
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 3 tazas de harina
  • 2 cucharaditas de polvo para hornear

Preparación:

Calienta el horno a 350 °F. En un bol mediano tamiza la harina con el polvo de hornear mientras que en otro bol -un poco más grande- mezcla con batidora la manteca derretida y el azúcar. Súmale luego el huevo y la esencia de vainilla. Siempre revolviendo, ve uniendo todos los ingredientes hasta lograr una masa espesa. Si se te pegotea mucho, agrégale más harina; si está muy dura, añádele agua (de a una cucharadita). Haz un bollo y envuélvelo en una bolsa para refrigerarlo de 30 a 60 minutos. Si quieres masa de colores, divídela en distintos bollos y tiñe cada uno con colorante en pasta. Para ello, unta la punta de un palillo en el colorante y luego en la masa que amasarás hasta distribuir el color de manera uniforme.

Una vez pasado el tiempo de refrigeración, estira la masa con un rodillo de amasar hasta que tenga un espesor de 1/4 de pulgada más o menos. Espolvorea con harina los cortantes y procede a cortar en distintas formas y figuras. Coloca las galletas separadas entre sí en una plancha anti-adherente o en papel vegetal (de horno) y hornéalas de 11 a 14 minutos en el nivel medio del horno. Déjalas enfriar por unos cinco minutos antes de sacarlas de la plancha y espera a que estén totalmente frías para comenzar a decorarlas.

Para decorar, podemos hacer glas batiendo la clara de un huevo, 200 gramos de azúcar glass, unas gotitas del zumo de un limón y colorante o, simplemente, podemos también esparcir sobre ellas confites de distintos colores. Otra opción es cubrirlas con fondant. Solo es cuestión de usar la imaginación para hacer de cada galleta una obra de arte culinaria.

Te aseguramos que será muy divertido para ti y para tus hijos hornear estas galletas que durarán muy poco en tu cocina: los chicos las devoran porque les encantan. ¡Manos a la masa ya!