Gasto y ahorro en visita al supermercado

Jamás vayas al súper sin una lista de lo que vas a comprar; así no olvidas nada y evitas comprar algo que no necesitas.

Por eso luego de que concluye una temporada especial de gastos en nuestra vida —como pueden ser las Navidades de hace dos meses o el final de las futuras vacaciones de primavera o verano—, el ahorro en todos los frentes se convierte en la orden del día.

Sin embargo, uno de los sitios donde menos cuidado ponemos en planificar bien los gastos es precisamente un lugar donde vamos continuamente y gastamos buena parte del presupuesto familiar: el supermercado. Si algún sector de la economía diaria requiere planificación es ése precisamente, y quienes se organizan ven que el dinero les rinde más. Hay una serie de estrategias que te ayudarán mucho a realizar tus compras del supermercado con mentalidad de ahorro.

Lo primero es hacer una lista. Jamás vayas al súper sin una lista de lo que vas a comprar; así no olvidas nada y evitas comprar algo que no necesitas. Tampoco vayas con el estómago vacío (¡peligrosísimo!), porque si no comprarás puramente por antojo.

Es esencial que dediques uno o dos días específicos de la semana para esas compras, con lo que no te arriesgas a ir compulsivamente y gastar más de la cuenta. El mejor día es el domingo (a menos que sepas que ese es un día en que ya se han acabado muchas mercancías en tu mercado, pues el lunes es su día de suministro), cuando ya has tenido tiempo de seleccionar, recortar y organizar los cupones del periódico del domingo anterior.

Hablando de cupones — ¡no dejes de usarlos, pues son un arma de ahorro muy efectiva! Recuerda también tomar los que salen de esas maquinitas automáticas cerca de los productos en promoción. Si los utilizas al máximo, ahorrarás bastante.

Muchas personas se “casan” con un solo supermercado, lo cual quizás sea más cómodo, pero no muy ahorrativo. Hay sitios donde la carne o las frutas te salen más baratos, otros donde dan grandes rebajas para compras al por mayor y algunos donde te ofrecen una membresía gratis que te da excelentes descuentos.

A pesar de sus ofertas, el supermercado no siempre actúa en tu favor — por ejemplo, colocan al nivel de tu vista los productos que el comerciante quiere que se vendan más rápido y los de mayor precio. Agáchate o mira hacia arriba y encontrarás el mismo producto u otro muy parecido a mejor precio.

Tampoco te confíes de la registradora, pues a veces se equivocan en tu contra — mantén un ojo sobre la caja en el momento de cobrar y al llegar a casa comprueba que la cuenta es correcta.

Pon en marcha estas ideas y nunca gastarás dinero de más en el súper. Y aunque el ahorro te parezca poco a la semana, el total al final de año será considerable.