Huerta familiar: cómo hacer un jardín comestible

Considera el espacio que tengas, la calidad del suelo y dónde puedes colocar puntos de riego.

Las áreas verdes de nuestro hogar son tan importantes como el interior de ésta. Cuando nos dedicamos a aprovecharlas sin importar su forma ni su tamaño, estamos haciendo paisajismo. Para las casas que están en áreas urbanas también hay excelentes opciones que van desde plantar un par de arbustos y flores, hasta crear los maravillosos jardines comestibles.

¿Qué es un jardín comestible?  

Se trata de una nueva tendencia de paisajismo urbano en donde plantamos vegetales , hierbas y frutas que se podrán comer cuando estén en temporada, con lo que obtenemos productos completamente orgánicos y tenemos control sobre lo que ingerimos.

¿Qué ventajas tiene? 

Tener tu propio cultivo tiene una enorme cantidad de ventajas. Estas 10 son las más importantes:

1. Ahorrarás dinero en alimentos que no tendrás que comprar nunca más.

2. Será excelente para ayudar a cuidar el ambiente.

3. Todo será orgánico , sin pesticidas que hacen daño a nuestro organismo.

4. Usamos este espacio de la forma más funcional posible.

5. Tú decides completamente qué quieres cultivar.

6. Tendrás los alimentos cerca de ti todo el tiempo. Ya no tendrás que salir a comprar nada cuando quieras una ensalada.

7. Es una excelente manera de conectarte con la naturaleza y relajarte.

8. Aumentará tu autoestima al ver que tus plantas están produciendo después de tanto trabajo.

9. Comerás todo muy fresco , lo que hará que se vea mejor estéticamente y tenga un sabor delicioso.

10. Los niños pueden participar en una actividad divertida y disciplinada que les creará consciencia.

¿Cómo comienzo? 

Tony Kienitz, autor del libro ‘The Year I Ate My Garden’ nos responde algunas dudas que cualquiera tendría antes de comenzar con esta aventura.

– ¿Se debe usar abono? ¡Por supuesto! Este es vital para que nuestra huerta familiar crezca y produzca. También será la opción orgánica para evitar los pesticidas a toda costa. Podemos hacer abono con residuos de nuestra cocina como las conchas de las verduras o las cáscaras de huevo.

– ¿Qué se debe plantar? Cualquier cosa que te guste comer a ti y a tu familia. También debes considerar el clima del lugar donde vives y qué tan invasiva es la planta escogida.

– ¿Dónde se debe sembrar? Considera el espacio que tengas, la calidad del suelo y dónde puedes colocar puntos de riego. Lo más importante es que siempre sea fácil mirar hacia donde esté tu huerta para que la mantengas bajo control.

– ¿Se pueden plantar flores? Todo lo que quieras hacer crecer es bienvenido, y las flores serán una buena adición porque mantendrán a los insectos ocupados; además, hay algunas que son comestibles.

Fuente imagen: Esta imagen es una obra derivada de kale and broccoli, in the spring garden por woodleywonderworks , disponible bajo la licencia Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/wwworks/5651788944/