La monogamia: ¿un mito?

Diversos estudios antropológicos han evaluado el comportamiento de las relaciones amorosas en distintas sociedades, y los resultados han sustentado que la monogamia es un mito que carece de fundamentos.

La mayoría de las sociedades actuales otorgan una enorme valoración a la monogamia. Seguramente te habrás preguntado alguna vez si establecer un vínculo amoroso con una sola persona durante toda la vida es una elección genuina o una construcción cultural que te condiciona. Lo cierto es que no se trata de una predisposición natural , y esto se verifica en que en algunas culturas la monogamia es un modelo a seguir y en otras no.

La relación monógama se basa en un contrato de exclusividad sexual que tiene una base social y cultural, pero no biológica. De hecho en todo el mundo animal la monogamia es una rareza. Esto conlleva a juzgar al adulterio como un acto clandestino, subversivo e inmoral, que rompe el pacto conyugal. El adulterio, entonces, no sólo corroe los cimientos de la pareja , sino los de la familia.

La mirada antropológica y sociobiológica 

Diversos estudios antropológicos han evaluado el comportamiento de las relaciones amorosas en distintas sociedades, y los resultados han sustentado que la monogamia es un mito que carece de fundamentos.

Uno de ellos, realizado por C. S. Ford y Frank Beah, afirma que de ciento ochenta y cinco sociedades humanas estudiadas, sólo el 16% restringían a sus miembros a la monogamia. Otras sociedades monógamas, por su parte, aprueban el sexo  extramatrimonial entre parientes en momentos específicos, como festividades religiosas.

Desde la sociobiología se ha explicado que la monogamia ha ayudado a la perpetuación de la especie . Además, entienden que los celos, o la necesidad de mantener una relación con una única persona, corresponden a una respuesta de los genes que buscan transmitirse a través de la reproducción. En la realidad humana concreta, los celos son a veces tan útiles para mantener una relación como para romperla.

Monogamia y adulterio 

La construcción cultural de la monogamia tiene, entonces, como correlato la aparición de otra creación: el adulterio. En general, éste es más condenado en las mujeres que en los hombres. Sin embargo, en ambos aparece casi en la misma proporción, ya que constituye a la vez un modo de evadirse de la realidad cotidiana y rutinaria, al tiempo que se convierte en un afrodisíaco que incentiva el deseo erótico, sólo por estar socialmente prohibido.

Coral Herrera Gómez, experta en Género , afirma que la monogamia se ha mistificado tanto que ha perpetuado la concreción de uniones duales y exclusivas, en las que prevalecen los sentimientos de posesión y pertenencia que hacen más dolorosas las relaciones humanas eróticas y sentimentales.

Esto provoca que el adulterio sea vivido como un atentado contra el amor. Sin embargo, en otras culturas no se experimenta con tanto dolor, porque la poligamia no se vive en forma secreta ni crea problemas entre las parejas.

Fuente imagen: Esta imagen es una obra derivada de pareja por Warein , disponible bajo la licencia Licencia de Atribución “ShareAlike” No-Comercial en http://www.flickr.com/photos/wareinholgado/337213162/