Menopausia prematura: ¿qué es exactamente?

Algunos factores genéticos u hormonales pueden provocar que sufras los síntomas del climaterio antes de los 40.

La menopausia suele comenzar alrededor de los 50 años. Es una etapa difícil para todas las mujeres, pero puede ser más dura cuando ocurre antes de los 40 años, en la llamada menopausia prematura. Y es difícil, no sólo por los problemas y molestias físicas que se ponen de manifiesto, sino también por la connotación social que conlleva.

Causas

Hay dos posibles causas para la menopausia precoz. Una es por un fallo ovárico prematuro, es decir, que su funcionamiento empieza a fallar antes de lo normal. Esto puede ser debido a una predisposición genética o hereditaria, pero tiene una incidencia muy baja.

Y la otra posible causa es debido a los efectos secundarios de algunos fármacos con altas dosis de hormonas; por los tratamientos contra el cáncer que afectan también a las células ováricas, o por la extirpación de los órganos reproductivos: ovarios, útero y trompas de Falopio.

Síntomas y riesgos

La menopausia prematura tiene los mismos síntomas que una menopausia normal, pero pueden ser más intensos. Es decir, irregularidad en el ciclo menstrual hasta su retirada total, sofocos, sudoración nocturna, aumento de peso localizado en los muslos, glúteos y cintura, inestabilidad emocional, disminución de la libido, incontinencia urinaria, sequedad vaginal, dolores de cabeza, etc.

Sin embargo, el que más preocupa a las mujeres que sufren la menopausia precoz es la dificultad o imposibilidad de quedar embarazada, ya que hoy en día por el ritmo de vida que se lleva se va retrasando el momento de tener el primer hijo hasta, en algunas mujeres, más allá de los 40 años . Aunque, según los médicos, esto no es lo más preocupante, sino los riesgos para la salud que provoca la menopausia prematura: disminución de la esperanza de vida, problemas cardiovasculares y osteoporosis. Por ello es necesario llevar un estricto control médico para combatir estos riesgos.

Tratamiento

No hay un tratamiento que haga que los ovarios rejuvenezcan y vuelvan a funcionar. El médico recetará un tratamiento hormonal sustitutivo, especial para casos de menopausia prematura, con el objeto de regular la pérdida de estrógenos y progesterona, y así frenar el deterioro de los huesos y reducir el riesgo cardíaco.

Además, es recomendable mantener una dieta saludable rica en vitamina D. La vitamina D previene la aparición de la osteoporosis y favorece el funcionamiento del corazón. Se encuentra en pescados, la yema del huevo, hígado de ternera o mantequilla. También se aconseja realizar ejercicio físico, especialmente al aire libre, ya que el sol es imprescindible para asimilar la vitamina D.

La menopausia precoz tiene una incidencia baja pero si se detecta cualquier síntoma o irregularidad en el periodo menstrual es aconsejable acudir al ginecólogo para, si es necesario, comenzar con el tratamiento adecuado cuanto antes.