Productos de marca libre en los supermercados, ¿son en realidad una buena opción?

Desde hace unos años, los productos de marca libre han ido ganando terreno en supermercados y grandes superficies a aquellos de marcas habituales. Este hecho se ha debido, principalmente, a razones económicas ya que por lo general son significativamente más baratos que sus análogos de marcas conocidas. Ganada pues la batalla ahorrativa, habría que analizar su calidad en comparación con los otros para confirmar si realmente merecen la pena o si vale más invertir un poco más en productos tradicionales.

Un producto libre es aquel que proviene de una empresa A que vende su excedente a una marca B para que ésta lo comercialice bajo el nombre del supermercado, con lo que se ahorra en gastos de producción y publicidad. En otros casos, la empresa A fabrica directamente para la venta a la marca B asegurando así que el artículo no se agote. Ahí la razón de que llegue al cliente un producto de similar o igual calidad a un precio considerablemente más bajo, aproximadamente un 44% de media.

Dentro del catálogo de productos de marca libre podemos encontrar cualquier artículo, sea de limpieza, alimentación, higiene o incluso para bebés. Tras analizar artículos de cada una de estas categorías, se podría resumir que en los productos de marca libre se aprecia una mejor relación calidad-precio sobre todo en enlatados, alimentos deshidratados como el café soluble, legumbres y artículos de limpieza del hogar y aseo personal. Las marcas de fabricante ganarían en productos frescos, lácteos fermentados, pastelería y huevos, aunque siempre las preferencias personales decantarán la balanza hacia un lado u otro. Dar una oportunidad a los productos libres y comprobar hasta qué punto son mejores o peores que aquellos a los que están acostumbradas, puede resultar bueno para el bolsillo por el ahorro que supone. Al final los gustos de cada uno y de la familia serán los determinantes para llenar el carro de la compra.

Por último, se debe tener en cuenta también dentro de esta “batalla” una tercera alternativa que igual queda olvidada, la de los productos naturales hechos en casa . Estas recetas caseras que se transmiten principalmente de persona a persona, tienen un costo mucho más económico, son sencillas y eficaces. Así pues, antes de plantearnos si será mejor un limpia ventanas de nombre conocido o el de la marca del supermercado, sería bueno intentar primero con un algodón empapado en jugo de limón y agua y comprobar los resultados, de repente se llevarán una grata sorpresa.

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