Rentar o comprar, he ahí el dilema

Aunque comprar casa puede ser una buena inversión, son muchos los factores que debes tener en cuenta.

Aún cuando el mercado hipotecario parece haber entrado en una recuperación lenta y parcial, lo cual significa que los precios de la vivienda no van a caer -por el contrario, debido además a la oferta limitada que no supera la demanda, irán en aumento paulatina y pausadamente-, rentar o comprar entonces depende de hallar la mejor situación financiera.

Si cuentas con una buena cuota inicial para que tus pagos, a pesar de los intereses, gastos de asociación, seguros y mantenimiento, sean menores o por lo menos iguales a los que tienes al estar rentando, comprar es lo mejor.

Según el Fondo Monetario Internacional la inversión residencial está subiendo y los precios de la vivienda aun cuando estables están deprimidos, realidad que estaría a favor de quien puede comprar, a pesar de que el mercado de la vivienda más asequible y más en demanda sea escaso.

Rentar o comprar casa tiene que ver con tu motivación para ver los resultados de tu inversión a corto o largo plazo, con tu estabilidad financiera en tiempos de incertidumbre y escasez y con la opción que te permita pagos mensuales menores.

Los bancos están reacios a respaldar a los compradores que no demuestren una verdadera solidez financiera a pesar de que los intereses que ofrezcan se mantengan bajos, a favor del comprador. Por otra parte, los compradores no quieren arriesgarse invirtiendo en casas caras porque de lo que se trata es de gastar aminorando los riesgos de pérdida por devaluación, lo cual hace que la vivienda más asequible sea la más difícil de encontrar.

Piensa que al rentar no tienes que preocuparte por la inestabilidad del mercado, no tienes gastos extra encima por seguros , impuestos, asociación ni por reparación. Además tienes la posibilidad de cambiar de vivienda tan pronto como cumplas con tu contrato. Ten en cuenta que el factor de riesgo en la inversión es directamente proporcional a las condiciones del mercado.

No obstante, a largo plazo, si tienes una propiedad empezarás a amortizar al capital realmente después de dos o tres años en los cuales solo has estado pagando intereses. Puede suceder que, antes de los 30 años de saldar tu deuda, tu vivienda aumente de precio de una manera considerable (como pasa en los mercados inflacionarios), y puedas vender a un precio mayor al que invertiste y obtengas una ganancia para comprar otra propiedad de contado o dar una cuota inicial grande que te deje los pagos de la hipoteca más bajos en tu nueva vivienda.

Ahora, si de lo que se trata para ti es de vivir hasta pagar la propiedad en su totalidad, si la mantienes bien y tienes la suerte maravillosa de que ésta no se devalúe porque el vecindario cambie para peor o se destruya por cualquier percance natural o no, tendrás en tus manos una magnífica inversión. Si te quedas rentando, tienes que tener presente no gastarte todo tu dinero e invertir en otras opciones.

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