‘Silver Linings Playbook’ y el problema del trastorno bipolar

Es uno de esos padecimientos que parecen haberse puesto de moda, pero el trastorno bipolar es un problema serio para quien lo padece y para las personas a su alrededor.

La comedia romántica Silver Linings Playbook ha sido considerada una de las mejores películas del año 2012. Los talentosos Bradley Cooper, Jennifer Lawrence y Robert de Niro interpretan una historia cuya protagonista es una enfermedad cada vez más común. El trastorno bipolar afecta a 4 de cada 100 personas en el mundo y de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud es la sexta causa de discapacidad a nivel global.

De la mano del realizador David O. Russell, Hollywood ha llevado exitosamente a la gran pantalla la novela del escritor Matthew Quick. Personajes tiernos, sinceros y estéticamente bellos coronan el film que le otorgó a Jennifer Lawrence una estatuilla como Mejor Actriz durante la última entrega de los Premios de la Academia y un reconocimiento en los Golden Globe y SAG Awards.

¿Qué es el trastorno bipolar?

A comienzos del siglo XIX se hablaba de un mal llamado “psicosis maníaco-depresiva “. Actualmente, esta patología ha sido rebautizada y es mejor conocida como “trastorno bipolar”. Se refiere a una perturbación producida en el estado de ánimo que combina la alternancia de episodios de euforia extrema (hiperactividad, verborragia) con momentos de tristeza y profunda depresión.

Se trata de un desequilibrio electroquímico producido a nivel de los neurotransmisores en el cerebro humano. Es por eso que quienes la padecen suelen variar entre ambos polos de conducta.

Si bien la enfermedad bipolar es crónica y tiene una elevada tasa de mortalidad y morbilidad (hay más riesgos de sufrir accidentes en las etapas de extremada euforia) puede ser tratada en forma integral , ayudando a mejorar notablemente la calidad de vida de las personas afectadas.

El primer paso consiste en la toma de conciencia tanto por parte del paciente como de su entorno familiar. Saber contra qué se lucha, permite afinar mejor los mecanismos de combate y revertir los temores más típicos. A esto se le llama psicoeducación. Los grupos de autoayuda suelen ser herramientas muy útiles.

El segundo frente consiste en el tratamiento psiquiátrico a través de la administración de psicofármacos especiales tales como los estabilizadores del ánimo, las benzodiazepinas y los llamados medicamentos antipsicóticos.

El tercer pilar es la psicoterapia pues permite cambiar y reforzar ciertos aspectos del desarrollo de la vida y darle una continuidad al tratamiento.

La apuesta fuerte es a la mejora de la calidad de vida en un panorama, por momentos, bastante desalentador.

¿Hace falta preguntarse qué hubiera sido de Virginia Wolf, Edgar Allan Poe, Piotr Tchaikovsky o Vincent Van Gogh si hubieran recibido ayuda? Quizás no hubieran sido tan prolíficos en sus artes, quizás no hubieran sufrido tanto.

Silver Linings Playbook aporta una perspectiva positiva sobre este padecimiento. Arroja luz sobre la oscuridad de un drama humano y pone sobre el tapete la necesidad de crear un espacio de debate sin marginalizar o señalar con el dedo al sufriente. Además, su mensaje es esperanzador. La comprensión familiar es uno de los factores más importantes para quienes suelen sentirse tan solos en el combate con sus emociones.