Talla C: ¿Qué preguntar sobre el cáncer de seno?

Recuerdo que después del diagnóstico fui a ver a la oncóloga dos veces. La primera para el primer estudio y la segunda para entender todo lo que me había dicho.

Llegué a mi casa ese 10 de septiembre. Y después de llamar a mis hermanas Adriana y la hermana de alma, Ana de la Macorra para mentar madres, llorar, buscar consuelo, respuestas y contarles lo que me habían informado los médicos, me sentí sola en casa. Sentía un raro frío . De esos que calan y que te hacen tiritar de puros nervios. No podía usar bien las teclas de cómo me temblaban las manos y de tanto llorar sentía los ojos hinchados que podía haber pasado por nieta de Diego Rivera. No sabía qué hacer ni a quién recurrir. No sabía si rezar o pedir un abrazo.

Pero ahí estaba yo. Sentada frente a la computadora en la soledad de mi casa y de mis pensamientos. Y entre el shock del anuncio y las mil y un cosas que pasan por la cabeza no entiende uno nada, ni sabe de qué está hablando. Así que como pésima paciente y buena periodista embarcada siempre en cuestiones digitales, me fui directo al Internet para buscar información de cáncer de seno o breast cancer.

Ufff. ¡Cuánta información! Hay desde blogs, grupos de apoyo, foros virtuales, imágenes depresivas, religiosas, listones rosas y sitios médicos y de organizaciones preocupadas por el tema. Es una gran ayuda poder encontrar información sobre cualquier situación. Pero es terrible cuando en medio del shock , lees palabras como cáncer o cifras de muerte. Inmediatamente te colocas en el número porcentual y sientes que todos los antecedentes o toda la sintomatología la estás viviendo.

Algunas páginas que aparecen en internet pueden presentar contenidos que serán ciertos, otros definitivamente no. Y si se va a buscar información y a tomar nota, debemos ser muy precavidas en las fuentes. Sí, tal cual. En periodismo hay una regla básica que dice: “Si tu mamá te dice que te quiere, cuestiónala” . Y con esto no quiero decir que tenga problemas con mi madre, al contrario: es una tipaza y me dice muy seguido que me quiere y por supuesto que se lo creo.

Pero la cuestión es que a veces pensamos que porque viene en Internet es cierto y peor, si está en inglés, es aún más aceptado. No entiendo el porqué, cuestión de enfoques y de percepciones, pero al final, no hay momento en que cada uno deba tener más clara la cabeza que al tomar decisiones de salud. Y no son una o dos, son varias y diferentes fases las que hay que pasar para poder vivir y sobrevivir… Recuerdo que después del diagnóstico fui a ver a la oncóloga dos veces. La primera para el primer estudio y la segunda para entender todo lo que me había dicho. Sin embargo, ya para la segunda ocasión me di cuenta de que yo no tenía respuestas para todas las preguntas que mi familia o mis amigos hacían. Es decir, no sabía absolutamente nada ni había puesto atención en nada. Sólo en la palabra cáncer.

Así que ya con la cabeza fría hice una lista de esas preguntas y las integré a un cuestionario que aparece en el sitio de la Asociación Nacional del Cáncer en español.

Leía yo todo en inglés y en español para ver si había una respuesta diferente, un párrafo que dijera cómo se curaba. Por supuesto que no lo encontré, pero sí vi que hay esperanzas y maneras de resolver si entiendes qué pasa y cómo ir enfrentando una a una cada fase. Así que aquí te presento el listado de cosas que debes consultar a tu médico e informarte lo mejor posible.

Estamos muy mal acostumbrados en México y en el resto de Latinoamérica a que el médico, el maestro, el político, el periodista, digan las cosas y no las cuestionamos ni tomamos la batuta. Es cultural. No malo, pero en este caso no puedes dejar que las cosas te las digan sin preguntar o sentirte segura de cada una de las decisiones que se tienen que tomar sobre tu persona y tu salud .

Este es el cuestionario básico . Segura que tú tendrás aún más preguntas, pero al menos aquí hay unas que deberás resolver con tu médico, uno al que le tengas plena confianza, porque la jornada será muy larga y necesitas confiar en él.

  • ¿Qué tipo de cáncer de seno padezco? ¿Cómo esto afecta mis opciones de tratamiento y mi pronóstico?
  • ¿Se ha propagado mi cáncer a los ganglios linfáticos o a los órganos internos?
  • ¿Cuál es la etapa de mi cáncer, y cómo afecta mis opciones de tratamiento y pronóstico?
  • ¿Se necesitan hacer otras pruebas antes de decidir el tratamiento?
  • ¿Debería considerar pruebas genéticas ?
  • ¿Debo considerar participar en un estudio clínico?
  • ¿Qué tratamientos son apropiados para mí? ¿Qué recomienda? ¿Por qué?
  • ¿Cuáles son los riesgos y efectos secundarios que debo esperar?
  • ¿Qué tan eficaz será la cirugía de reconstrucción del seno si la necesito o deseo?
  • ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de realizar la reconstrucción del seno de inmediato o en una fecha posterior?
  • ¿Cómo lucirán y se sentirán mis senos después de mi tratamiento? ¿Habrá una sensación normal en ellos?
  • ¿Cuánto tiempo durará el tratamiento? ¿Qué conllevará? ¿Dónde se administrará?
  • ¿Qué debo hacer a fin de prepararme para recibir el tratamiento?
  • ¿Necesitaré una transfusión sanguínea?
  • ¿Debo seguir una dieta especial o hacer otros cambios en mi estilo de vida?
  • ¿Cuáles son las probabilidades de que mi cáncer recurra con los programas de tratamiento que hemos discutido? ¿Qué haríamos si eso sucediera?
  • ¿Experimentaré la menopausia como resultado del tratamiento?
  • ¿Podré tener hijos después del tratamiento?
  • ¿Qué tipo de atención médica de seguimiento necesitaré después del tratamiento?
Como ves, estas preguntas son las básicas sobre la enfermedad. Ni siquiera he llegado a las que tienen que ver con las cuestiones religiosas o filosóficas que van desde por qué a mí, hasta qué me lo produjo o si el edulcorante, el sol, la no maternidad o simplemente respirar nos llevaron a esa situación. No tiene caso atorarse en el “por qué a mí” . Hay que quitarnos la victimización a lo Frida “sufrida” y avanzar hacia adelante para saber qué hacer y qué esperar en cada fase de los tratamientos.

Una vez que tu médico te va resolviendo las dudas, el miedo se va desvaneciendo . Por supuesto que vienen otras, por supuesto que tienes una enfermedad de la que aún niños, mujeres y hombres mueren. Pero también hay muchos más que sobreviven y la idea es que estemos de ese lado.

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