Valores clave en tu familia

Los valores que seguramente consideres más importantes son aquellos que fomentan la felicidad interior, como la autoestima, la alegría, la esperanza y la libertad.

Quizás a menudo te detengas a observar a la sociedad en la que vives y te asombres ante la disminución o ausencia de algunos componentes que consideras importantes para una convivencia pacífica y armoniosa. El respeto, la tolerancia, la generosidad, la lealtad, la alegría y el compromiso no parecen ser cuestiones muy presentes en el contexto contemporáneo lleno de apuros, superficialidades y consumo.

La importancia del grupo familiar

Es bueno recordar que la familia es la primera sociedad natural. A partir de ella se incorporan las actitudes básicas que después se trasladarán a la vida en sociedad. Aunque esto parezca una obviedad, es frecuente que nos quejemos por cuestiones que parecieran venir de afuera y supongamos, sin darnos cuenta, que estos valores tienen que ser generados por un tercero, como la escuela u otras instituciones sociales.

Pero los valores que se construyen en familia son los que permanecen en una cultura determinada. Por eso es importante recordar cuáles son aquellos que queremos transmitir a nuestros hijos, para poder primero enseñarlos desde el ejemplo y luego reforzarlos a través de las palabras. Es tan simple y a la vez tan complejo, pero si quieres un mundo mejor, crea tu paraíso : empieza por casa, por los tuyos, por tu contexto.

¿Qué valores están presentes en tu familia?

Los valores que seguramente consideres más importantes son aquellos que fomentan la felicidad interior, como la autoestima, la alegría, la esperanza y la libertad, o los que ayudan a un intercambio armonioso, genuino y fructífero con los demás, como el respeto, la generosidad, la lealtad, la responsabilidad, la justicia, el compromiso, entre otros. La pregunta sería entonces, ¿crees que estos valores están presentes en tu familia?

Si la respuesta es no, puedes empezar a hacer algo para remediarlo. Dialogar con tu pareja para revisar qué valores quieren transmitir a sus hijos, para trabajarlos y encarnarlos en forma personal. Como siempre, la educación más profunda es la que se ofrece a través del ejemplo. Por otro lado, puedes servirte de herramientas prácticas como la lectura en familia  o el diálogo abierto sobre problemas que puedan surgir dentro o fuera del grupo familiar, que te ayudarán a pensar valores a través de la palabra.

Si la respuesta es sí, puedes estar tranquila porque estás aportando tu grano de arena a este mundo para convertirlo en un sitio mejor tanto para los tuyos como para el resto de la sociedad. Seguramente en unos cuantos años puedas ver en tus hijos aquellas cuestiones que te has empeñado en transmitirles. Esos valores, entonces, estarán a salvo, ya que ellos los llevarán consigo adonde quiera que vayan.

Fuente imagen: Esta imagen es una obra derivada de Familia Feliz por Wendell Martins Borges , disponible bajo la licencia Licencia de Atribución No-Comercial en http://www.flickr.com/photos/perlporter/5832160167/