¿Vecinos nuevos? Consejos para lograr una buena convivencia

Tener una buena relación con los vecinos es tan importante como llevarse bien con los compañeros de trabajo.

Si quieres entenderte con esas personas que no conoces en profundidad pero que ves todos los días, deberás cumplir con el “decálogo del buen vecino”. Entre los valores de la buena convivencia, se encuentran el respeto, la tolerancia, la cooperación, la participación y el trabajo en grupo.

Tener una buena relación con los  vecinos  es tan importante como llevarse bien con los compañeros de trabajo o con cualquier otro grupo que implique establecer un vínculo diario. Para lograr mantener lazos de solidaridad y cooperación dentro de una comunidad, es necesario actuar teniendo en cuenta ciertas pautas de convivencia.

5 claves para una buena convivencia

1) Respeta otros puntos de vista. Las personas tienen pensamientos y opiniones diferentes que puedes no compartir pero no por ello dejar de respetar. Evita tener prejuicios o realizar discriminaciones; en lugar de esto, practica la tolerancia y la comprensión.

2) Mantén una actitud cordial. Saluda y dirígete en forma amable hacia tus vecinos. No es necesario que interactúes de inmediato con ellos, aunque para romper el hielo, nada mejor que levantar la mano y decir: “Buenos días” ¡Quién te dice que el día de mañana no puedas tener inclusive una gran amistad con ellos!

3) Procura comunicarte correctamente con tus vecinos. Esto significa que es tan importante saber escuchar como dialogar con ellos para conocerlos mejor y lograr una buena convivencia . Las relaciones tóxicas se crean cuando las personas no saben entenderse y comienzan a maltratarse por cualquier motivo.

4) Crea una relación de compromiso. Para que una comunidad funcione de forma armónica, es necesario que sus integrantes se sientan unidos. Si alguno de tus vecinos se siente excluido por algún motivo, conversa con él e intenta que se inserte en el grupo. Esto evitará a su vez posibles enfrentamientos generados por marginación.

5) Pon en práctica la paciencia. Recuerda que siempre encontrarás situaciones o actitudes que te disgusten y puedan alterar la calma de la comunidad. Distingue en principio aquellas que son puntuales de las que son reiterativas, y evalúa qué acciones son convenientes realizar. Sé paciente y piensa que esto podría pasarte a ti algún día. Evita arriesgar una buena relación con tus vecinos por una molestia ocasional.

Y como dice la abogada Carmen Carcelén , es más lo que tienes para ganar con esta nueva relación que lo que puedes perder. Por eso, pon voluntad en el asunto y consigue que tus vecinos vean en ti a una persona con criterio, confiable y agradable.

Fuente imagen: DSC_0673 por Fabricio Sena , disponible bajo Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/fabriciosena/8436052203/