Recuperar la confianza, gran reto del IME

Su nuevo titular habla sobre la evolución de la agencia
Recuperar la confianza, gran   reto del IME
Ernesto de Lucas, al Instituto de Mexicanos en el Exterior.

MÉXICO. D.F.— Ernesto de Lucas (Sonora, 1976) se mueve por los pasillos de la cancillería mexicana flanqueado por subordinados del Instituto de Mexicanos en el Exterior (IME), con quienes empezó a trabajar el pasado 21 de diciembre, cinco días después de su nombramiento como director general por el presidente Enrique Peña Nieto.

Francisco de la Torre, el director ejecutivo, es su flanco derecho; la gente de comunicación de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el izquierdo, y el conjunto forma un equipo que sostiene al principal organismo de vinculación entre el Gobierno de México y sus connacionales, aún con la inexperiencia del nuevo titular.

“Yo estoy aquí para dar resultados”, dice De Lucas en entrevista con este diario desde la sede diplomática a la que llegó para sustituir a Arnulfo Valdivia, con una nueva agenda.

Su apuesta es el cambio de prioridades que llama “evolución” no una transformación estridente.

“Las nuevas generaciones de connacionales que radican en Estados Unidos no tienen las mismas necesidades o los intereses de los mexicanos que impulsaron la creación del IME hace 10 años”, comenta.

“Los dreamers, por ejemplo, son un área en la que el IME tiene que prestar atención tanto como a la creatividad y la innovación; la educación y la salud”, dice.

Dentro de poco, la Red de Talentos que agrupa a mexicanos en el exterior altamente calificados cambiará de nombre a Red México con miras a enlazar a empresarios, científicos, ingenieros y otras genialidades binacionales para la creación de empresas conjuntas.

El programa de IME Becas y las ventanillas de salud podrán también buscar fondos privados para ampliarse e incluir conceptos como educación a distancia o telemedicina en los consulados. “Vamos a empezar a explorar”.

La relación de De Lucas con la migración ha sido hasta ahora más bien personal: su madre emigró junto con dos hijas después de un divorcio en “busca de oportunidades”; el varón, en cambio, se quedó del lado sur de la frontera donde ganó el apodo de “Pato Lucas”, un carácter afable con acento norteño y puestos públicos.

Pasó de coordinar la seguridad regional fronteriza a ocupar una curul en la Cámara de Diputados; de la dirección de Promexico (para promover la inversión privada al país) al IME con una pesada agenda migrante que se sostiene por la experiencia del 95% del personal que permanece en la dependencia desde su creación, hace 10 años.

“Entiendo que hay inquietud entre los connacionales porque el doctor Valdivia dejó muy pronto el instituto (10 meses), pero yo espero estar aquí con una buena evaluación por parte de los connacionales”.

De Lucas resume su nueva labor como un desafío. Repite una y otra vez la palabra “reto” como una catapulta que lo puede llevar lejos aunque reconoce que primero debe conocer bien las comunidades de mexicanos en el exterior. En breve se le verá en Los Ángeles.

“Hay que decirlo tal cual: hay que recuperar la confianza de muchísimos de nuestros connacionales y sus líderes”.

Los activistas migrantes guardan una larga lista de pendientes del IME que él escucha con atención aunque sus respuestas son tibias y muchas veces esquivas.

De la liga contra la discriminación de mexicanos dijo que “analizará” si se apoya; del lobby para la reforma migratoria, que buscará la forma de apoyar sin violar la soberanía; de la credencialización electoral fuera del país, que no es competencia del IME.

A partir de ahora, detalló, “queremos ser muy francos para explicar a los connacionales cuáles propuestas son viables y cuáles no, para que no se sientan ignorados”.