Contra la obesidad, nada mejor que el parto natural

El nacimiento por cesárea influye en el peso
Sigue a La Opinión en Facebook
Contra la obesidad, nada mejor que el parto natural
Bebés nacidos por cesárea tienden más a desarrollar obesidad que los de parto natural.
Foto: Agencia Reforma

¿Quieres prevenir la obesidad infantil desde el nacimiento de tu bebé? Una buena opción sería buscar que nazca por parto natural y alimentarlo con leche materna.

Y es que estudios recientes han mostrado que en el nacimiento por cesárea hay una tendencia a desarrollar obesidad a mediano y largo plazo.

Una investigación publicada en el Archivo de Enfermedades Infantiles indica que los bebés nacidos por cesárea tienen el doble de probabilidades de presentar obesidad a partir de los tres años de edad, en comparación con aquellos nacidos por parto natural. De los niños que participaron en este estudio, 25 por ciento nacieron por cesárea, y de éstos, cerca del 16 por ciento ya presentaba obesidad a los tres años.

En cambio, de los nacidos por parto natural, sólo el 7.5 por ciento presentó obesidad. Además, 19 por ciento de los niños nacidos por cesárea presentaron sobrepeso, en comparación al 17 por ciento de los nacidos por parto natural.

“Una de las principales teorías que hay sobre eso es que el tipo de nacimiento define para todos nosotros el tipo de bacterias que va a haber adentro del intestino”, señala el pediatra neonatólogo Raúl Garza Bulnes.

“En estudios que se han llevado hasta la edad adulta se ha notado 58 por ciento de gente adulta que nació por cesárea presenta sobrepeso u obesidad, cualquiera de las dos”, añade.

Garza Bulnes dice que la teoría es que cuando uno nace por vía vaginal, en el canal de parto la mamá tiene bífido bacterias que el bebé va deglutiendo y éstas van a ir colonizando el tracto digestivo, lo que al final contribuirá a equilibrar la flora intestinal.

El médico señala que estas bacterias favorecen también al buen metabolismo de la insulina, que es la hormona en el cuerpo que metaboliza los carbohidratos o azúcares y también favorece el buen metabolismo de las grasas. Y si las mamás quieren reforzar a sus recién nacidos con estas bacterias buenas, deben saber que también las bífido bacterias están presentes en la leche humana y favorecen el desarrollo de la flora intestinal del niño.

“Además como los bebés se prenden directamente del seno materno esas bacterias también existen en la piel de la mamá”, añade Garza Bulnes.