Abiertas los siete días a la semana

Nueve bibliotecas públicas de Los Ángeles reabren los domingos

Abiertas los siete días a la semana
El alcalde Eric Garcetti y niños toman parte de la reapertura dominical de las bibliotecas de Los Ángeles.
Foto: La Opinión - J. Emilio Flores

Cuatro años después de verse forzadas a cerrar los domingos debido a un déficit presupuestal, nueve sucursales de la biblioteca pública de Los Ángeles, incluyendo su sede central, reabrieron ayer sus puertas. Shows de títeres, música y funcionarios electos tomaron parte en ceremonias de apertura llevadas a cabo en las distintas filiales.

“Los angelinos aman a sus bibliotecas y esto ha sido una prioridad para todos”, dijo John Szabo, bibliotecario de la ciudad, al comenzar la ceremonia en Biblioteca Central, donde estuvieron presentes el alcalde Eric Garcetti y el concejal José Huízar. El grupo INCA Peruano musicalizó el evento.

La extensión de horarios se da gracias a la Medida L, que también otorgó fondos para la compra de libros y otros materiales, y un año antes de lo que estaba programado.

“Esta no es un medida temporal, las bibliotecas permanecerán abiertas”, aseguró el alcalde.

Según Garcetti, las bibliotecas son importantes para la economía porque expanden los horizontes de los lectores, proveen computadoras y servicio de Internet para quienes buscan empleo y ofrecen distintos tipos de clases, desde ciudadanía hasta capacitación laboral. “Es en las bibliotecas donde vive la creatividad”, opinó Garcetti.

El alcalde recordó cuando obtuvo su primera tarjeta de biblioteca. “Yo tenía entre 5 y 6 años y cuando me dieron la identificación le dije a mi mamá, ‘Finalmente puedo ir a leer solo, ya no me tienes que acompañar’”.

El Concejal José Huízar también recordó su infancia en la biblioteca. “Para quienes venimos de familias hispanas grandes, la biblioteca es el lugar donde podemos encontrar silencio para estudiar”, dijo. Huízar recordó al público que el famoso escritor de ciencia ficción Ray Bradbury solía redactar en la máquina de escribir pública de la biblioteca central.

“A mí también me gusta ir a la biblioteca”, coincidió su hijo Simón Huízar, de 5 años. “Los libros de acción como Star Wars e Indiana Jones son mis preferidos”, aseguró.

“Me encanta esta biblioteca, cuando éramos pequeños siempre veníamos a los shows de títeres”, dijo Andrew Alarid, de 11 años. “A mí me gusta la arquitectura porque tiene una estructura muy abierta”, agregó su hermano Zachary, de 14 años. Lettycia Terrones, madre de ambos y bibliotecaria de la Universidad Estatal de California, Fullerton dijo que toda la familia estaba feliz con la reapertura. “Cuando redujeron los horarios, fue una gran pérdida para todos”, comentó. Su hermana Terry Alarid, maestra de Kindergarten, agregó que la biblioteca era una fuente invaluable de recursos para sus clases.

“La sección de libros en distintos idiomas es un lugar al que llegan personas de distintos países y culturas a recordar su herencia a través de la literatura”, indicó Sylvia Manogian, quien trabajó en la biblioteca central desde 1964 a 1999. Al jubilarse, Manogian volvió a la universidad y obtuvo su doctorado en Ciencias bibliotecarias y de la información en UCLA. “Fui la graduada más anciana de la clase”, contó la bibliotecaria de 76 años de edad. “Es que los bibliotecarios nunca nos jubilamos, nos renovamos”, aclaró.