Aprende a escuchar para ser feliz

Quién aprende a escuchar es capaz de lograr lo que se proponga en la vida. A pesar de que sabemos que escuchar es importante, en realidad, no lo hacemos a menudo. Debido a las tendencias sociales, nos concentramos en lo que tenemos o queremos decir, sin permitirle a la otra persona expresarse libremente, inclusive, muchas veces la interrumpimos y no la dejamos terminar de decir lo que quiere o tiene que decir.

Aprender a escuchar entre otras habilidades, denota un nivel más avanzado de inteligencia emocional. Esta aptitud se considera primordial para el éxito de las relaciones interpersonales ya que hace posible la comprensión y la percepción de pensamientos y de sentimientos ajenos al mismo tiempo que se toman en cuenta las perspectivas propias.

Los beneficios de aprender a escuchar

  • Reduce el potencial de conflictos por malos entendidos
  • Eleva la autoestima del que habla, al permitirle sentir que lo que dice es importante para el que lo escucha, creando una relación de aprecio y respeto.
  • Propicia la oportunidad de aprender de los conocimientos de la otra persona
  • Amplía tu marco de referencia cultural e intereses
  • Quién escucha con atención, proyecta una imagen de inteligencia y madurez emocional
  • El escuchar lo que los demás tienen que decir, nos ayuda a comprenderlos mejor, nos ayuda a conocernos mejor y por ende, nos ayuda a ser más felices

Existen razones por las cuales no escuchamos lo que otros tienen que decir, la principal de éstas es el temor a escuchar algo que no nos agrade, o el temor a tener que reconocer que no siempre tenemos la razón. Sin embargo debemos comprender que la conversación nos brinda la oportunidad para analizar juntos el tema o la situación que se expone, y no para imponer nuestro punto de vista, por ello, es imperativo que proveamos un espacio de silencio donde el otro pueda expresar sus ideas o preocupaciones.

De la misma manera quien escucha debe estar dispuesto a la posibilidad de tener que desafiar sus propias creencias limitantes para así ser mejor ser humano al ser capaz al superar opiniones o costumbres erróneas.

El no escuchar, es actuar en contra de nuestra propia naturaleza humana y nos aleja de los demás. Quién aprende a escuchar es más consciente y se identifica más con la realidad de aquellos que le rodean. La habilidad de escuchar nos ayuda a establecer conversaciones significativas con nuestros semejantes, colaborando en el mejoramiento de las relaciones interpersonales.